Policiales
Jueves 11 de Enero de 2018

Caso Pastorizzo: Nahir Galarza hizo una serie de pedidos para hacer más amena su detención

Solicitó un ventilador, un colchón, un personal trainer y comida elaborada por su mamá. Hasta el momento solo le concedieron el primer deseo. La joven entrerriana de 19 años está alojada en la Comisaría de la Mujer luego de haber confesado ser la autora del crimen de su exnovio.

La joven de 19 de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, Nahir Galarza está detenida en la Comisaría del Niño y la Mujer tras haber confesado ser la autora del crimen de su exnovio Fernando Pastorizzzo el pasado 29 de diciembre. Desde allí realizó una serie de exigencias para hacer más amena su detención.

Deberá estar en esta condición al menos por 60 días por decisión de la justicia, a pesar de que su defensa había pedido la prisión domiciliaria, y a partir de esto pidió que le den un ventilador, un colchón, y que un personal trainer vaya a la dependencia para que pueda hacer ejercicio y mantenerse en forma.

Además y como no quiere comer lo que preparan allí, solicitó que le lleven la comida que prepara su mamá. De esta larga lista de deseos y por el momento, solo le concedieron uno: el ventilador.

Seguirá presa
Vale recordar que el Tribunal Oral de Juicio y Apelaciones de Gualeguay dispuso esta semana que Nahir Galarza, detenida por el crimen de su exnovio Fernando Pastorizzo en diciembre pasado, continúe con prisión preventiva por 60 días en una comisaría.

Tras una audiencia oral en la que estuvo presente la imputada, el juez Javier Cardenas rechazó un pedido de la defensa de Nahir Galarza (19) para que la chica cumpla la prisión preventiva en su domicilio, con el uso de una tobillera electrónica, y ordenó que siga detenida en la Comisaría del Niño y la Mujer de Gualeguaychú, donde estaba alojada actualmente.

El hecho se descubrió el 29 de diciembre alrededor de las 5 de la madrugada, cuando Pastorizzo fue hallado agonizando en la calle con dos balazos, uno en la espalda y otro en el pecho, y su moto y dos cascos tirados a su lado.

El joven murió poco después y si bien Galarza primero declaró como testigo y dijo que había visto por última vez a su exnovio la noche anterior, luego se fueron sumando pruebas que derivaron en que la chica terminara presentándose a la Justicia y confesara el crimen.

Inicialmente, la joven fue alojada en la sala de asistencia psiquiátrica del hospital Centenario a pedido del fiscal, que evaluó que estaba en estado de shock al confesar el hecho, pero luego fue dada de alta y trasladada a la Comisaría del Menor y la Mujer.