Miércoles 17 de Abril de 2013
El juez federal Carlos Vera Barros indagó ayer a dos policías a los que acusa de ser coautores de narcotráfico de manera organizada junto al ex jefe provincial de la fuerza, Hugo Tognoli, y a Carlos Ascaíni, ambos procesados por el delito mencionado. Tras las indagatorias el magistrado ordenó que el cabo Carlos Quintana quedara preso. Pero consideró que para el comisario Néstor Fernández correspondía mantener el estado de libertad.
Fernández y Quintana habían sido procesados como partícipes primarios de comercio de estupefacientes en el mismo momento en que el juez había decidido dictarle falta de mérito a Tognoli. Pero en base a la incorporación de nuevos elementos a la causa el magistrado aceptó la idea de que los tres policías junto a Ascaíni formaron una "empresa criminal conjunta" dedicada a la venta de drogas. Este planteo de los fiscales llevó a procesar a Tognoli y Ascaíni.por el delito de narcotráfico organizado. Ambos están presos.
La clave
Quedaba acusar por ese delito más grave a Fernández y Quintana. Para ello Vera Barros los convocó ayer a indagatoria. La acusación que pesaba sobre Quintana se relacionaba con haber proporcionado al presunto narcotraficante Ascaíni datos sobre dos vehículos que lo seguían. Lo hizo tras recibir una llamada en la comisaría de Villa Cañás en la que Ascaíni le pasaba los dominios de dos camionetas que resultaron ser de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Esa averiguación se hizo con la clave personal de Fernández que era en 2009, cuando ocurrió el hecho investigado, jefe de Drogas Peligrosas en Venado Tuerto.
Si bien las indagatorias de Fernández y Quintana estaban previstas para el pasado 25 de marzo, debieron posponerse porque los defensores recusaron al juez Vera Barros. Entendían que el juez prejuzgaba porque procesaba a Tognoli y Ascaíni por ser miembros de una organización que necesita legalmente tres personas para ser una banda. Si el juez tenía solo dos y pensaba incorporar a la banda a Fernández y Quintana sin haberles imputado ese delito estaba adelantando opinión.
Cinco horas
La audiencia de ayer duró más de cinco horas. El cabo Quintana se abstuvo de declarar y el juez ordenó que quedara preso.
El comisario Fernández aceptó hablar. Sostuvo que durante los diez meses que estuvo a cargo de Drogas Peligrosas en Venado Tuerto hizo 60 procedimientos antinarcóticos. Y que cuando había detenido a un narco de importancia —"Palito" Chelia— se le anunció el cese en su cargo en el área que comandaba Hugo Tognoli.
Expuso que el 21 de enero de 2010 se emitió la resolución que loa relevó de la brigada antinarcóticos de Venado Tuerto, que el 29 de enero se lo notificaron. Pero que el 19 de ese mismo mes se le renovó la clave para acceder al Registro Nacional de la Propiedad Automotor. ¿Para qué habrían hecho eso si dos días después disponían su cese en el cargo?, se preguntó.
La consulta sobre los vehículos que perseguían a Ascaíni se hizo, no obstante, el 25 de noviembre de 2009. Entonces Fernández ignoraba que sería cesado en su puesto.
Si están incursos en el mismo delito, ¿por qué uno quedó preso y el otro se fue libre? Porque el juez interpreta que la responsabilidad de Fernández se ubica en un escalón inferior a los demás coautores procesados por el mismo delito, por lo que corresponde mantener su estado de libertad.
Criterio
El 22 de marzo pasado Tognoli fue procesado por Vera Barros que consideró que el ex jefe de policía convalidó la consulta que sirvió para darle a Ascaíni información sobre los vehículos que lo perseguían. El criterio del juez es que su participación como coautor en una organización de narcotráfico no pasaba por comercializar la droga sino por evitar que el grupo delictivo encontrara obstáculos en su actividad.
Ascaíni fue procesado por el mismo delito a raíz de su captura con un kilo de cocaína en un cruce de rutas cercano a Chapuy, en el sur provincial, en un operativo que ocurrió el 8 de mayo de 2012, dos años después de aquellas consultas. El acta del procedimiento fue impugnada por la defensa en un trámite que está en curso. La pericia del laboratorio de Drogas Peligrosas de la provincia determinó que el 96 por ciento de la sustancia incautada era azúcar.