Viernes 28 de Abril de 2017
Desde hacía ocho meses Diego T. de 30 años, alias "Dieguito", era buscado por la Policía de Investigaciones (PDI) y la Justicia provincial tras quedar implicado en una serie de escruches ocurridos en distintas viviendas del norte de la ciudad. Su accionar siempre era el mismo. Junto a otros delincuentes marcaban las viviendas, hacían inteligencia y luego con violencia ingresaban y robaban con armas de fuego.
Ayer jueves, la Policía de Investigaciones allanó cinco domicilios en los barrios Santa Rita, Cabal, Los Hornos y 29 de Abril y logró atrapar a "Dieguito", quien se encontraba con otro de los miembros del grupo que cometian los robos, identificado como J. L. M. de 36 años.
Esta tarde, el fiscal del caso, Estanislao Giavedoni lo imputará por el delito de robo calificado en relación a siete casos y a su vez solicitará una nueva audiencia para debatir la prisión preventiva del hampón.
Un escruche en el centro, el punto de partida
La investigación comenzó en septiembre del 2016 a raíz de una denuncia por un robo sucedido en una vivienda de Salta al 3000. Allí, un abogado sufrió el ingreso de maleantes los cuales le sustrajeron del lugar tres armas de fuego -calibres 22, 32 y 38-, $7.000 y dinero extranjero.
El hecho comenzó a ser investigado por pesquisas de la Sección Inteligencia de la PDI quienes a través de un dato aportado por un testigo, lograron establecer que quienes habían cometido el robo en el domicilio del abogado circulaban en un auto VW Bora color blanco.
Esa pista, la del auto blanco, permitió establecer, a través de ciertos registros fílmicos capturados por las cámaras de vigilancia, que quien conducía el auto tendría conexión con otros escruches sucedidos en varios barrios del norte de la ciudad y también en la ciudad de Paraná.
En ese momento, la investigación logró determinar además que el titular del automóvil era un hombre oriundo también de la capital entrerriana pero que quien conducía, en varias oportunidades en la ciudad de Santa Fe era "Dieguito".
Identificado por los investigadores, su paradero comenzó a ser el quid de la cuestión hasta ayer cuando fue arrestado tras una serie de allanamientos.
Fuentes del caso revelaron a UNO Santa Fe que la modalidad empleada por este grupo de delincuentes era la misma siempre. Marcaban un domicilio, hacían "inteligencia" en torno a la seguridad con la que contaba la vivienda y luego, en horas de la noche, ingresaban violentamente y robaban a más no poder.
Inclusive, los delincuentes utilizaban a mujeres meretrices para que sean las mismas quienes inspeccionen el domicilio y así obtener mayores datos.
Vinculado
En uno de los allanamientos ejecutados, se logró secuestrar un arma de fuego, de puño, calibre 32 con dos cartuchos, la cual era perteneciente a aquel botín que habían sustraído en la vivienda de Salta al 3000, en pleno centro santafesino.
Por otro lado, también recuperaron otros elementos que habían sido robados en distintos domicilios: una motocicleta, cuatro teléfonos celulares, un televisor de 37" y una consola de videojuegos PS3.