Ayer, algunos minutos después de las 23, en la intersección de Urquiza y Suipacha, esquina sureste, por causas que son materia de investigación se rozaron dos automóviles, un Chevrolet modelo Astra y un Renault Clio gris, lo que provocó que ambos salieran disparados como bólidos, y el Chevrolet impactó contra la columna metálica que sostenía el semáforo, y la arrancó de cuajo.

El suceso generó conmoción en el lugar, y los residentes de la zona abandonaron la reunión familiar sabatina para salir a la calle a ayudar a las personas que habían protagonizado el violento choque. Por milagro, los dos conductores resultaron ilesos, y llegaron policías de diversas dependencias para ordenar el tránsito.

Milagro

Los llamados al 911 se sucedieron uno tras otro, y todos provenientes de la esquina citada: "Por favor que le avisen a la Policía, hubo un choque importante". Así fue como arribaron motociclistas de la Brigada Motorizada, a los que luego se sumaron agentes del Comando Radioeléctrico, y de la Comisaría 1ª, que dialogaron con los conductores, mientras otros policías regulaban el tránsito para evitar nuevos accidentes.

Los conductores le dijeron a los agentes que ambos se habían tocado, e ignoraban cómo se produjo el choque, y que la consecuencia había sido que los vehículos abandonaron su rumbo, y el Chevrolet Astra terminó impactando contra el semáforo y como consecuencia lo había tumbado.

Daños entre particulares

Informaron a la Jefatura de la Unidad Regional I, y la cuestión civil que dejó como consecuencia queda para ser resuelta entre los peritos de las dos compañías de seguro, ya que no resultaron lesionados que hicieron necesaria la participación policial. Ahora restará saber quién pagará los daños en el semáforo que es propiedad de la Municipalidad de Santa Fe.