La Cámara de Casación de la Provincia confirmó la condena contra Fernando Farré (57), quien asesinó a su esposa Claudia Schaefer de 66 puñaladas en el country Martindale de Pilar, hace tres años.

El ex empresario fue sentenciado a prisión perpetua por el asesinato de su mujer en un juicio por jurados en una decisión unánime. La acusación fue homicidio doblemente agravado por el vínculo y por tratarse de un femicidio.

El dictamen se conoció en junio del año pasado. No obstante, la defensa del femicida presentó un recurso de apelación porque consideró que hubo errores en las "instrucciones" que el juez que dirigió el proceso, Esteban Andrejín, dio a los representantes populares que integraron el jurado. Además, alegaron que por esos errores, no hubo posibilidad de que los integrantes del comité convocado para escuchar el caso pudieran determinar la presunta inimputabilidad de Farré.

En el juicio oral, los abogados que patrocinaron al ex ejecutivo sostenían que estaba "enfermo" y por eso pretendían que se lo considerara inimputable. O al menos, pretendían una reducción de la pena porque cuando cometió el crimen estaba atravesado por una situación de "emoción violenta".

En el recurso planteado ante el Tribunal de Casación, pidieron que "se anule el veredicto, el fallo, la sentencia y el juicio, debiendo producirse el reenvío a los fines de celebrarse un nuevo debate".

La revisión de la condena a Farré es el primer caso de un dictamen emitido en un juicio por jurados, que llega a Casación.

Los jueces Martín Ordoqui y Fernando Mancini, de la Sala V de Casación rechazaron los reclamos de la defensa. Sostuvieron su fallo, entre otros, en los fundamentos que presentó el fiscal adjunto, Armando Jorge Roldán, quien sostuvo que "si bien existió un error en la instrucción, ésta no condujo a error a los integrantes del jurado".

El caso podría ser recurrido ante la Suprema Corte provincial, pero "no tendría chances de ser revertido", es decir, la condena al femicida Farré no se modificaría.

El asesinato de Schaefer ocurrió el 21 de agosto de 2015, cuando la mujer fue junto a su abogado a la residencia que el matrimonio -en plena etapa de divorcio- alquilaba en el complejo de viviendas Martindale de la zona norte del GBA. La mujer quería retirar ropa y otros objetos personales. El hombre ya había sido denunciado por violencia de género.