Una banda narco que operaba desde la cárcel de Coronda fue desbaratada en la mañana de este viernes luego de que se realizaran una serie de allanamientos en Vera, Reconquista y la capital provincial. La investigación comenzó con la detención de un "dealer", apodado "Chinito", quien cayó hace un año y fue clave para terminar con la organización criminal.

El secretario de Investigación Criminal y Fuerzas Especiales, Rolando Galfrascoli, reveló hoy que la punta del ovillo de la pesquisa fue un operativo de la Brigada Operativa de Reconquista, en el que se secuestraron 70 panes de marihuana y cocaína de alta pureza. Así se reveló una red de distribución de droga que proveía al norte provincial.

"La investigación pudo determinar que había una organización que estaba dedicada a proveer a narcos de Santa Fe. Los lazos llegaban hasta el barrio Centenario y había vinculaciones con personajes históricos ligados al narcotráfico en la provincia", agregó Galfrascoli, quien confirmó que en las redadas realizadas hoy se hicieron ocho detenciones.

La investigación permitió tomar conocimiento de que las órdenes que impartían los jefes narcos detenidos eran ejecutadas por un grupo de mujeres que en el mundo del hampa eran conocidas como la Banda de las Pibas. Las líderes de la organización fueron apresadas este viernes por la mañana y sus actividades abortadas.

"La inteligencia criminal estaba en la celaduría de Reconquista y en la cárcel de Coronda", explicó Galfrascoli, quien respecto al volumen de las operaciones de la banda dijo: "Era una pequeña organización en cuanto a logística y a la cantidad de personas pero con una capacidad económica para llegar a volúmenes de distribución de estupefacientes muy grande".