Miércoles 30 de Mayo de 2012
La medida fue ordenada por el juez de Lomas de Zamora Gabriel Vitale, a pedido del fiscal Gerardo Loureyro, que acusa a Lagostena de "homicidio simple en concurso real con aborto, en el contexto de violencia familiar y contra la mujer".
Los voceros dijeron que "en el hecho podrían estar involucrados el sobrino de Lagostena, Brian Poublan, y otros integrantes de la familia", aunque todavía no se dispusieron medidas en su contra.
A un año y nueve meses de la desaparición de Erica, el fiscal Loureyro recibió una serie de pruebas, documentos y peritajes de último momento, que le permitieron solicitar al juez la detención de Lagostena (51).
El magistrado hizo lugar al pedido esta tarde y la ex pareja de la joven fue detenido y trasladado a la DDI Lomas de Zamora, donde permanecerá hasta que el fiscal le tome declaración indagatoria en las próximas horas.
Al ordenar la detención, Vitale destacó que en el expediente, que consta de 70 cuerpos y 14.000 fojas, "se determinó que la última señal con vida de la víctima se dio en el domicilio de Lagostena, con quien mantenia una relación sentimental, por de más complicada y conflictiva, según testimonios de familiares y amigos".
Asimismo "se pudo acreditar que el imputado Lagostena, la noche del 20 de agosto mantuvo contacto con integrantes de su familia, los cuales podrían tener algún grado de participación o complicidad en el hecho en pesquisa", agregó el juez.
Erica Soriano (30), embarazada de dos meses y medio, desapareció el 21 de agosto pasado de 2010 después de una discusión con su pareja, Lagostena, en la casa que ambos compartían en Coronel Santiago al 1433, de Lanús.
La chica salió de su vivienda y tenía previsto ir a visitar a su madre a la localidad de Villa Adelina, en el norte del conurbano, pero nunca llegó.
Para dar con su paradero se realizaron numerosas marchas y se difundió su foto en todo el país, pero hasta el momento no hay pistas firmes sobre lo ocurrido.
Incluso, en el marco de la causa se exhumaron siete cadáveres en el cementerio de Lanús y se examinó la bóveda de la familia de Lagostena (su padre tiene una funeraria), en búsqueda del cadáver o de algún indicio de Erica, aunque sin resultados.
Además, geólogos y antropólogos trabajaron en las 10 hectáreas de un campo que el padre de Lagostena tiene en el partido bonaerense de Saladillo, ante la posibilidad de que se hubiera enterrado el cuerpo de Erica allí, pero no se halló ningún rastro.
El año pasado, también se secuestraron computadoras de familiares del viudo, pero hasta ahora no se había logrado dar con ninguna prueba que lo comprometiera lo suficiente como para que el fiscal Loureyro pidiera su detención.
La familia de Erica sospechó de Lagostena desde un principio y hace justo un año su familia había pedido su indagatoria al considerarlo "el único y principal sospechoso" del misterioso caso.