Policiales
Miércoles 25 de Octubre de 2017

El arma usada en el asalto al carnicero había sido robada a un penitenciario de Vera

El martes se estableció que la pistola 9 mm había sido sustraída el 6 de marzo. Asimismo, el sujeto que resultó herido e identificado contaba con pedido de captura por delitos contra la propiedad.

El martes, antes de la medianoche, se conoció con certeza el saldo que dejó la férrea resistencia que opuso el carnicero Mario Farías de 49 años, cuando dos maleantes lo asaltaron a él y a su hija Lucila de 25 años, en la carnicería de su propiedad "Estrella del Norte" ubicada en avenida Peñaloza al 5800 de barrio Los Hornos.

Uno de los datos sobresalientes es que una de las dos armas que se incautaron, –una pistola marca Bersa calibre 9 milimetros– cuenta con pedido de secuestro "activo" desde el 6 de marzo de este año –a solicitud de la Fiscalía Nº 4 con sede en la ciudad de Vera, departamento homónimo– cuando se la sustrajeron al agente penitenciario Adrián Matías Ortiz

Además, uno de los dos detenidos, el que resultó herido de un balazo con orificio de salida en el pie derecho, y fractura de fémur, identificado como L. A. R. de 39 años, cuenta con pedido de captura "activo" por delitos contra la propiedad durante 2017.


Resistencia al asalto

El martes, a las 8.15, Mario Farías de 49 años, llegó con Lucila, hasta el local denominado "Estrella del Norte" en Peñaloza al 5800 de barrio Los Hornos, y ni bien ingresaron padre e hija al negocio, fueron sorprendidos por un individuo armado.

El carnicero, no solo no se amilanó, sino que tuvo los reflejos para abalanzarse sobre el ladrón, y simultáneamente gritarle a su hija que se tire al piso. El forcejeo produjo disparos, los balazos impactaron contra el piso, y pusieron en alerta al segundo ladrón que oficiaba de campana en el exterior. Entonces, entró a los tiros al negocio, disparó contra el carnicero y lo hirió en su pierna derecha. También, le acertó al cómplice, L. A. R. de 39 años.

Las detonaciones pusieron en alerta a un uniformado que pasaba por el lugar y que actuó inmediatamente persiguiendo y atrapando al hampón cuando este escapaba corriendo por Peñaloza hacia el norte, en Llerena, en su poder tenía un revólver calibre 22 marca Pasper, con olor a pólvora y en buenas condiciones de funcionamiento. El que oficiaba de campana, era D. P. de 25 años.

Ladrón perseguido y aprehendido

Este delincuente, es el que entra a los tiros al negocio, dispara contra el carnicero y lo hiere con un balazo en su pierna derecha. Esos mismos balazos, hirieron al cómplice del atacante, L. A. R. de 38 años.

Los estampidos de los balazos pusieron en alerta a un policía que pasaba por el lugar y que actuó inmediatamente persiguiendo y aprehendiendo al ladrón cuando éste se escapaba corriendo por avenida Peñaloza hacia el norte, y fue apresado en la intersección en calle Llerena, y le secuestraron un revólver calibre 22 marca Pasper, con olor a pólvora y en buenas condiciones de funcionamiento. Este segundo delincuente, el que oficiaba de campana, fue identificado como D. P. de 25 años.


Simultáneamente

Mientras un efectivo perseguía y arrestaba a uno de los cacos, agentes del Comando Radioeléctrico que patrullaban el sector fueron alertados por vecinos, e inmediatamente llegaron a la carnicería, donde apresaron al secuaz herido que luego fue identificado como L. A. R. de 39 años; este portaba la pistola 9 milímetros, aún con balas y en óptimas condiciones de funcionamiento. Esa arma, por su numeración se identificó como la que le habían robado al penitenciario Adrián Matías Ortiz, en Vera.

A L. A. R. lo llevaron al Hospital Cullen, adonde los médicos constataron que presentaba fractura por un balazo en el fémur y otro en el pie derecho con orificio de salida, y además surgió de su ficha prontuarial que contaba con pedido de captura.

En tanto, al carnicero Mario Farías y a su hija Lucila, los trasladaron al Hospital Cullen. El hombre presentaba un balazo en la pierna derecha sin orificio de salida, y su hija, un corte en un dedo de su mano derecha.

Informaron a la fiscala en turno del Ministerio Público de la Acusación, Cristina Ferraro, que ordenó que los malhechores queden privados de su libertad, que sean identificados y que se les forme causa por el delito de "robo calificado por el empleo de arma de fuego", y que el caso sea investigado por los pesquisas del Área de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI).