Policiales
Miércoles 30 de Agosto de 2017

El cirujano detenido ayer en el barrio Candioti está matriculado en Santa Fe

Lo confirmó a UNO el presidente del Colegio de Médicos de Santa Fe 1ª Circunscripción, Carlos Alico. Además dijo que el profesional también lo es en su condición de médico cirujano.

Este miércoles, UNO Santa Fe dialogó con el presidente del Colegio de Médicos de la 1ª Circunscripción, Carlos Alico, que confirmó que Mario Carande es un matriculado de esa institución como profesional médico y además como cirujano especialista.

Frente a su detención e imputación por una red vinculada con la trata de personas y con la infracción a la ley de estupefacientes en un caso que trasciende las fronteras de la República Argentina y tiene sus ramificaciones en Europa, todavía no han resuelto la cuestión en particular, aunque sí admitió que los colegiados con responsabilidad institucional resolverán en consecuencia de acuerdo a la normativa vigente que los rige.


Tal como fue adelantado en exclusiva en UNO, Carande fue aprehendido por oficiales y suboficiales de la Policía Federal Argentina durante la jornada del lunes en un allanamiento en su vivienda particular de calle Calchines del barrio Candioti, mientras que, simultáneamente, en otro punto de la misma barriada, Las Heras y Balcarce, fue allanado un consultorio adonde se presume que el doctor hacia operaciones de cirugía plástica con colocación de implantes, y que estaría relacionado con otras 15 personas que fueron aprehendidas en otros puntos de la República Argentina.



De la investigación que lleva adelante el juez federal N° 7 de la Capital Federal, Sebastián Casanello, surge que las mujeres eran reclutadas en provincias del norte argentino, luego pasaban por Santa Fe para ser operadas -presumiblemente por Carande- y luego levadas a un hotel en Buenos Aire sobre la calle Florida, adonde quienes las regenteaban les cobraban sumas exorbitantes para poder mantenerlas cautivas hasta llegar al castigo y las mortificaciones físicas.


Luego, la misma organización criminal transnacional, se encargada de llevar a las mujeres reclutadas –en algunos casos privadas de su libertad, para el ejercicio de la prostitución en París, Francia, y en Roma, Italia.