Matías Messi, el hermano del astro del fútbol mundial, quedó detenido ayer en el Sanatorio Parque imputado de portación ilegal de arma de guerra "cargada y con aptitud para el disparo". El joven de 35 años apareció a las 5 de la madrugada del jueves muy golpeado y navegando a la deriva en una lancha a la altura de Fighiera, donde fue auxiliado por un pescador. Es más, por el grado de las lesiones (fracturas en la mandíbula, paladar y múltiples cortes en el rostro), terminó hospitalizado. En la embarcación la policía halló una pistola Bersa calibre 380. Ni el arma ni la lancha estaban a su nombre. En tanto, la familia Messi negó la presencia del arma en la lancha y dijo que el joven chocó contra un banco de arena. Messi podría ser sometido en las próximas horas a audiencia imputativa dentro del centro asistencial de Oroño al 800. La orden de detención se produjo una vez que un médico forense confirmó el estado de lucidez del joven, pese a registrar dificultades en el habla por las lesiones recibidas.

En el derrotero por ubicar su paradero, el fiscal José Luis Caterina, a cargo de la investigación del confuso hecho, no obvió hacer referencia a ciertos obstáculos en la búsqueda en hospitales y viviendas. "Siempre notábamos reticencia y hasta hubo resistencia para que podamos ingresar a un country", dijo el fiscal.

Extraño hecho

Según destacó Caterina, cerca de las 5 de la madrugada del jueves pasado un pescador advirtió la presencia de una embarcación que flotaba a la deriva. El hombre se acercó y auxilió a un joven que estaba a bordo de la lancha, dentro de una bolsa de dormir y con heridas en el rostro. Se lo remolcó hasta el club de Pescadores de Fighiera y desde allí Messi se retiró por sus propios medios. Permaneció todo ese día en condición de "buscado" hasta que la Policía de Investigaciones (PDI) lo localizó en el Sanatorio Parque.

"Llamó mucho la atención la situación en la que se encontró la lancha, había sangre por todos lados, adelante, atrás, en los asientos, en el frente. Esto genera una suspicacia y se confirma como sospecha razonable", subrayó Caterina.

Ante este cuadro, se advirtió a la policía y junto a Prefectura cautelaron la prueba. Por orden del fiscal, llegó hasta el lugar en donde estaba la lancha el gabinete criminalístico de la PDI, que advirtió "la presencia de un arma de fuego calibre 380". La portación de arma de guerra prevé una pena mínima de 3 años y 6 meses de prisión y no admitiría la condicional.

El hallazgo del arma cambió el temperamento de la causa, y Messi dejó de ser testigo o víctima de un accidente para pasar a librarse una orden de detención en su contra.

Si bien el eje central de la imputación es la pistola calibre 380, se indicó que la lancha, cuya cubierta estaba regada de sangre, también será investigada. Es que, según se consignó, la embarcación no tiene ningún tipo de registro en la Prefectura, lo que Caterina calificó de "fantasma".

La sangre

Lo que llama poderosamente la atención fue la cantidad de sangre hallada en la embarcación. ¿La profusa cantidad es compatible con las lesiones que presenta Messi?, preguntó LaCapital al fiscal. "Está todo en pericia de laboratorio. Da la impresión de que es sangre, se notan manchas por todos lados. A lo largo y ancho de toda la embarcación. No se puede descartar que haya sangre de otras personas, pero no se puede ir más allá, son conjeturas. A Messi se lo imputa por portación de arma de guerra", aclaró el fiscal y subrayó: "No tengo ninguna constancia de una segunda persona a bordo".

Los elementos que tiene para la acusación pasan por las declaraciones testimoniales, lo actuado por tres fuerzas de seguridad en un operativo que calificó como "legítimo, transparente y claro"; y la aptitud para el disparo que presentaba el arma secuestrada en la lancha.

Tras las pericias balísticas se confirmó la inserción de un proyectil en la recámara. "Sin duda alguna, tiene aptitud para el disparo y estaba cargada", concluyó Caterina.

¿Accidente?

Una de las hipótesis que se maneja es que la lancha tripulada por Messi haya impactado con un banco de arena, lo que provocó que el joven se golpeara y ocasionara las lesiones que presenta.

"Si bien es dable pensar que hay alguna marca o golpe, la lancha no hizo agua, a punto tal que Prefectura la trasladó vía fluvial hasta el lugar del secuestro. No era una embarcación que se estuviera hundiendo", afirmó el fiscal.

En otro orden, el dermotest encargado a Messi carecería de valor, ya que al no comparecer pone en jaque la presencia de bario, plomo y antimonio, es decir los metales de la pólvora. Tampoco hay constancia de que la pistola haya sido disparada, y no se encontraron casquillos en el lugar.

Tras el comunicado emitido por la familia Messi (ver aparte), Caterina aclaró que no existe "ningún tipo de animosidad", pero consideró que esta nueva portación ilegal de un arma le impedirá tener otra probation, como la que está cursando por una portación de arma de fuego en una causa anterior.

El Ministerio Público de la Acusación pedirá su prisión preventiva por el calibre del arma, pero también por la peligrosidad procesal que podría poner en riesgo la investigación si al imputado se le otorga la libertad.