Judiciales
Miércoles 28 de Marzo de 2018

El próximo 9 de abril se conocerá el fallo contra la banda de Los Monos

Las defensas alegaron en torno al crimen del bolichero Diego Demarre, por el cual hay cuatro acusados. Descalificaron las pruebas de la Fiscalía

El juicio oral y público a la banda de Los Monos llegó a su final ayer a la tarde. Fueron 43 extensas jornadas por las que desfilaron más de una centena de testigos y se escucharon los alegatos de todas las partes del proceso. Incluso el martes, antes de terminar el día, algunos de los principales imputados dijeron sus últimas palabras ante los jueces Ismael Manfrín, María Isabel Más Varela y Marisol Usandizaga, quienes el próximo lunes 9 de abril, a las 11, darán a conocer su veredicto para los 25 imputados que llegaron a esta instancia judicial, 13 de ellos uniformados de distintas fuerzas de seguridad.


Ayer fue el turno de los alegatos en torno al crimen de Diego "Tarta" Demarre, uno de los cinco homicidios que se le achacan al "núcleo duro" de la banda de barrio Las Flores. La víctima era dueña del boliche Infinity Night de Villa Gobernador Gálvez frente al cual asesinaron a balazos la madrugada del 26 de mayo de 2013 al por entonces jefe de Los Monos: Claudio "Pájaro" Cantero.


Un día más tarde, Demarre fue a los Tribunales para hacer su descargo y desligarse de ese homicidio que marcó un antes y un después en la historia narcocriminal rosarina. Pero cuando llegaba a su casa de bulevar Seguí y Maipú, fue acribillado desde un auto que le cerró el paso a su utilitario ante la atónita mirada de su esposa, Betiana Quintana.


Los otros homicidios que se le imputan a los principales integrantes del clan son el de Lourdes Canteros y el triple crimen de Marcelo Alomar, Nahuel y Norma César (sobre los cuales se alegó en la jornada del lunes). Todos esos hechos, para la Fiscalía, no fueron otra cosa que "un sangriento plan de venganza" por la muerte del "Pájaro".


Por venganza


Ayer, los defensores de Ariel Máximo "Guille" Cantero, acusado como la persona que apretó el gatillo para asesinar a Diego Demarre, pidieron su absolución. Fue al realizar el análisis de la prueba expuesta por la Fiscalía por ese crimen, por el que también están acusados Leandro Vilches, Emanuel "Ema" Chamorro y Andrés "Gitano" Fernández. Para los abogados, los videos y escuchas que constituyen la base de la acusación no demuestran la teoría elaborada por el fiscal. También remarcaron que por los mismos delitos por los que en este juicio piden que "Guille" sea condenado a 26 años y medio de prisión (asociación ilícita, cohecho y homicidio), en 2015 habían solicitado 7 años en un abreviado.


Los alegatos defensistas de "Guille" fueron expuestos por Fausto Yrure y Carlos Varela. "El fiscal (Luis) Schiappa Pietra nos había dicho que el homicidio de Demarre era como una película filmada y guionada, porque contaba con cámaras en las cuales el homicidio se veía y, a su vez, parte de esta historia también estaba en las escuchas", sostuvo Yrure, que en una extensa exposición analizó los elementos presentados como prueba por la Fiscalía.


La teoría acusatoria se asienta en una hipótesis: que el crimen de Demarre había sido una venganza por el asesinato del "Pájaro"; que para matarlo Chamorro y Vilches le seguían los pasos de cerca en Tribunales y le pasaban información a "Guille" y a Fernández, que esperaban afuera, en un Volkswagen Bora blanco. Que Fernández manejaba y cuando los vio salir los siguió hasta su casa, adonde le puso el auto a la par. Y que "Guille" gatilló.


Los videos en que se apoyan son los filmados en la puerta de Tribunales, los del Hospital de Emergencias y los de la casa de Demarre, que contaba con un circuito cerrado de videovigilancia. Schiappa Pietra sostuvo durante el debate que en la puerta del Heca (adonde estaba agonizando el "Pájaro") se ve a "Guille" vestido igual que después, cuando fue captado en la casa de Demarre adentro del VW Bora. Y que frente a Tribunales se ve pasar un Bora detrás del utilitario del bolichero.


No hay respaldo


Ayer, Yrure sostuvo que ninguno de los elementos que la Fiscalía asegura que aparecen en los videos están respaldados por otras pruebas. "Se podrían haber pedido pericias antropomórficas para determinar si el que aparece es «Guille», pero no se hizo", consideró.


También hizo referencia a las escuchas telefónicas. "El subtitulado o guión del que habla la Fiscalía no se corresponde con ninguna conversación que haya sostenido Ariel Cantero", remarcó. Los audios introducidos como prueba son conversaciones atribuidas a "Monchi", al "Chavo" Maciel (policía condenado en un abreviado como parte de la asociación), a Vilches y a Chamorro, pero "Guille" no habla. Por eso el letrado dijo que no prueban nada.


Declaró por miedo


Por su parte, el defensor Carlos Varela remarcó que la única testigo directa del crimen de Demarre, su esposa, había declarado durante el debate en favor de "Guille". En febrero, Betiana Quintana sostuvo que en un primer momento, "por miedo", dijo no haber visto quién había jalado el gatillo. Pero al ver en los medios que estaban acusando a la persona equivocada ("Guille") decidió modificar su declaración, lo que generó en su momento un revuelo en Tribunales. Explicó que el que había tirado era "un muchacho flaquito, blanquito, con lentes de sol y gorra", que no se ajusta a las características físicas de "Guille".


"Siete años se transformaron en 26", dijo ayer Varela respecto al fallido juicio abreviado a través del cual, en 2015, "Guille" Cantero iba a ser condenado a 7 años de prisión por los mismos hechos que le endilgan ahora. "Nos propusieron un acuerdo por el cual, por unos años de prisión, nuestro representado iba a recuperar la libertad", dijo el letrado, que aseguró que ese acuerdo "se cayó por presiones mediáticas".


Varela cuestionó que, "sin incorporar nueva prueba", se hayan endurecido las acusaciones contra "Guille", que pasó de partícipe necesario del homicidio de Demarre a autor material "sólo para satisfacer las exigencias del público". Ysolicitó que "Guille" fuera absuelto por ausencia de prueba y, subsidiariamente, por el beneficio de la duda.


Los otros


En cuanto a los partícipes secundarios del crimen de Diego Demarre, las acusaciones cayeron sobre Jorge Emanuel Chamorro, Leandro "Gordo" Vilches y Andrés "Gitano" Fernández, aunque solo los dos primeros fueron señalados como lugartenientes de "Guille", rol fuertemente discutido por el defensor Fausto Yrure. Ambos, como se dijo, fueron acusados de seguir a Demarre tras su salida de Tribunales ya que esa actividad quedó registrada en escuchas donde comentan los pasos dados tras el bolichero.


Al repasar esos diálogos, el abogado consideró que Vilches no cometió ningún delito, que se limita a escuchar a Chamorro y que en diálogos previos comenta que había ido a Tribunales por gestiones propias para una causa en la que había recibido condena. Por eso, planteó que la acción de Vilches no debería siquiera considerarse un delito o que debería ser absuelto. Para el "Gordo", la Fiscalía pidió 12 años de prisión.


Respecto de Chamorro, sobre quien pesa un pedido de 10 años de cárcel, Yrure consideró que en sus charlas "parecería autoadjudicarse alguna tarea colaborativa" cuando le cuenta a Vilches que persiguió a Demarre y lo perdió de vista. Pero eso, para Yrure, consiste en "algo que no pasa del umbral de los actos preparatorios no punibles". De no prosperar esa interpretación pidió que sea absuelto.


En cuanto a Andrés "Gitano" Fernández, también acusado como partícipe del homicidio de Demarre, la Fiscalía lo consieró como quien manejaba el VW Bora blanco desde el cual le dispararon al bolichero porque las cámaras del Heca registraron cuando ese hombre se retiró en un auto similar del hospital tras la muerte del "Pájaro".


Para los abogados Gabriel Navas e Ignacio Carbone, nada obliga a conectar una cosa con otra: entienden que no está demostrado que se trate de los mismos autos: "Se ha probado que en la época existían al menos 104.576 Bora idénticos. Ese día ingresaron a Rosario cinco Bora idénticos por el peaje de la autopista a Buenos Aires y un salió con el tiempo suficiente para cometer el hecho".