Policiales
Sábado 31 de Marzo de 2018

En un confuso episodio, un joven resultó impactado con un balazo en el rostro

Todo sucedió este viernes por la noche en una vivienda de barrio Santa Rosa de Lima. A Leonel Antonio Fiorito, de 18 años, un tiro le atravesó el maxilar y quedó alojado en la mandíbula. Su estado es grave y quedó internado en terapia intensiva.

Este viernes por la noche, minutos después de las 22, ingresó al hospital José María Cullen, Leonel Antonio Fiorito, de 18 años, con el rostro completamente ensangrentado. La víctima fue trasladada por un vecino del barrio Santa Rosa de Lima en su automóvil particular y fue atendido por los médicos de la Emergentología en el shockroom para pacientes en estado crítico. Allí constataron que presentaba fractura de maxilar como consecuencia del trayecto de la bala que lo impactó en la mandíbula y no tuvo orificio de salida, quedando la ojiva alojada cerca de las vías respiratorias. Ante la emergencia del grave cuadro que presentaba el paciente, los profesionales lo compensaron con asistencia respiratoria mecánica y hemodinámicamente, para luego trasladarlo y operarlo en el quirófano central.

El vecino que llevó en su auto particular al herido le dijo a los policías del tercio de guardia del Destacamento N° 11 del hospital Cullen, que todo ocurrió en el patio interno de una vivienda ubicada en inmediaciones de Aguado y Suipacha, en el barrio Santa Rosa de Lima. Minutos después, arribó la pareja de Fiorito, que les dijo a los policías que ella llegaba a su casa junto con una amiga, cuando los vecinos le contaron que su pareja recibió un disparo y que fue trasladao por un vecino de la zona en su automóvil.

Denuncia

Simultáneamente al traslado del herido y a la llegada de la pareja de Fiorito, otros vecinos que viven en la zona denunciaron a la central de emergencias 911 sobre la ocurrencia del hecho de sangre en el patio de la vivienda, desconociendo los pormenores del caso. Así fue como minutos después arribaron al lugar oficiales y suboficiales de Orden Público (Subcomisaría 2ª y de 2ª Inspectoría Zonal) y de Cuerpos (Comando Radioeléctrico), que dialogaron con los vecinos de la populosa barriada, quienes coincidieron en afirmar que en el patio de la vivienda en la que vivía Fiorito había varias personas, hasta que se escuchó un disparo de arma de fuego y apareció el joven con el rostro ensangrentado pidiendo auxilio, desconociéndose cómo se produjeron los hechos, si la herida de bala la produjo un tercero o en realidad él manipulaba un arma de fuego que no fue hallada.

Posteriormente, arribaron al patio de la vivienda los agentes del área Científica de la Policía de Investigaciones (PDI), que fueron los responsables de ejecutar los peritajes criminalísticos en el patio en el que sucedieron los hechos. No hubo arma secuestrada y por ahora es materia de investigación qué fue lo que realmente sucedió en el patio de la vivienda. Mientras tanto, Fiorito fue operado, derivado a la unidad de terapia intensiva del hospital José María Cullen y su estado es delicado.

Sin testigos del caso

Informaron la novedad sobre la ocurrencia del suceso a la jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía y estos hicieron lo propio con el fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación, que ordenó profundizar la investigación para saber cómo fueron las circunstancias por las que Fiorito terminó gravemente herido, si hubo un tercero que le disparó un balazo o si este manipulaba un arma de fuego y se le escapó un tiro. No fueron hallados testigos directos del suceso ocurrido en el patio de su casa.