Engañaron a una anciana y le robaron dos alianzas de oro
Sucedió pasado el mediodía del sábado en la casa de Catalina Torres, de 77 años, en Bº Villa Setúbal.Una timadora le pidió dos alianzas para frotarse un orzuelo y luego escapó con los anillos de oro

Domingo 10 de Noviembre de 2013

Juan Trento

Diario UNO de Santa Fe

El sábado después del mediodía una mujer llegó hasta la vivienda de una anciana que vive sobre calle Antonia Godoy casi Ángel Cassanello y golpeó a la puerta de su casa. Cuando la dueña la atendió, ella le dijo que era la cobradora de una empresa de limpieza, y que le dolía la vista porque le había salido un orzuelo. La presunta cobradora recurrió a la abuela y le pidió que le prestara una alianza de oro para frotarse la vista, luego le pidió otra porque con la primera no alcanzaba, y finalmente le solicitó una servilleta de papel para frotarla y calentarla. Cuando la abuela fue en busca de lo último solicitado y regresó a la puerta de su finca, la inescrupulosa mujer ya había prendido su auto gris y escapaba del lugar.

Diario UNO de Santa Fe dialogó con la abuela engañada para conocer detalles del suceso y que su testimonio sirva a personas mayores sobre la presencia de gente inescrupulosa sacando provecho

de cualquier tipo de situación.

—¿Puede contarnos Catalina cómo perdió dos anillos de oro a manos de una mujer?

—Sí, claro. Eran la una de la tarde, llamaron a la puerta de mi casa, cuando yo salí para ver quién era. Me encontré con una mujer de alrededor de 30 años, muy bien vestida y hablada, que me dijo que venía a hacer la cobranza de una de las empresas de limpieza de Santa Fe.Yo entonces le pregunté más detalles de lo que hacía y ella abruptamente me cambió de tema y me dijo: “Tengo un orzuelo en el ojo izquierdo que casi no me deja ver y me duele mucho la cabeza”.

—¿Usted a esa altura le había abierto la puerta de su casa a la desconocida?

—No en ningún momento le abrí la puerta, eso no. Yo le pregunté si quería que le dé una Bayaspirina y ella me dijo que necesitaba un anillo de oro para frotárselo en el ojo en el que tenía orzuelo, y yo le presté mi anillo de 54 años de casada.Ella inmediatamente me dijo que era muy finito, sino tenía otro que fuera un poco más grueso, para saber si con eso lograba que la vista se le deshinchara. Entonces busco un segundo anillo más grueso y se lo entregué, y ella me dijo: “Ahora présteme una servilleta de papel para frotarlos”.

—¿Usted hasta ahí no sospechó nada de toda la situación?

—No. La verdad es que no, le repito que ella estaba muy bien vestida y se expresaba muy bien, no sospeché nada y fui hasta el comedor, corté una servilleta y cuando regresé vi a la mujer subiendo a su auto nuevo gris, lo puso en marcha y se fue, y no alcance a ver la chapa patente. Así que llame a la policía al 911, vinieron los policías de la comisaría 5ª enseguida, me llevaron hasta la seccional, hice la denuncia y me trataron bien y además los policías me recomendaron no confiar en cualquier persona desconocida porque pueden pasar estas cosas, que en caso de duda, llame a la comisaría. Pero bueno, lo cierto es que me confié y perdí mis dos anillos.