Mientras la ciudad de Bahía Blanca sigue sin salir de la conmoción por la muerte de Mariana Sol Bruna, la adolescente de 15 años que fue abandonada en la puerta de un hospital después de sufrir una sobredosis, el único detenido que tuvo la causa, Nicolás Martínez, recuperó la libertad tras prestar declaración indagatoria y se recluyó en su casa. "No sé qué pensarán de mí", dijo en un breve contacto con la prensa local.

El testimonio que brindó el joven de 28 años ante el fiscal ayudó sin embargo a reconstruir lo que fueron las últimas horas de la víctima. Vinculó el hecho al ambiente de las drogas y la prostitución y también le apuntó a dos sospechosos.

Según informa TN, Martínez sostuvo que conoció a Mariana en un bar hace un mes y que desde entonces se vieron un par de veces y tuvieron relaciones sexuales. En una de esas oportunidades, la chica le habría confesado su adicción a la cocaína y fue la primera vez que él vio a los dos sujetos, reveló La Brújula 24.

"Me dijo que ella se vinculó con esos dos tipos por el tema drogas. Que ellos le regalaban la droga para poder mantener relaciones sexuales", dijo Martínez. La madrugada del sábado arregló para encontrarse con la joven y aseguró que fueron esas mismas dos personas las que volvieron a darle droga. "Se la regalaban para aprovecharse de la debilidad de la persona", manifestó.

Según su relato, la chica consumió mientras estaban juntos en el auto hasta que de repente empezó a convulsionar y quedó tirada hacia atrás sobre el freno de mano. "Pensé que se había desmayado, la tapé con camperas, la zamarreé para que se despertara y me dio miedo llevarla en ese estado a la casa".

En esa situación habría empezado su derrotero por varios centros asistenciales hasta que finalmente la llevó al hospital Español y, cuando vio que la ingresaron, se fue. "No sé qué pensará la gente de mí", dijo el joven al diario La Nueva. Fueron las únicas palabras que pronunció desde que recuperó su libertad.