Policiales
Viernes 24 de Noviembre de 2017

Estaba a punto de cerrar el local cuando ingresaron cuatro sujetos y lo asaltaron

Ocurrió en Pedro De Vega al 2400 en barrio María Selva en la noche del jueves. Maniataron y apuntaron con un arma de fuego al comerciante

Faltaban unos diez minutos para que Martín Cáceres cierre su local y culmine con una jornada más de su trabajo. Desde hace un año que está a cargo de un local de indumentaria ubicado en Pedro De Vega al 2400.

Lo que parecía ser un cierre habitual de su local iba a transformarse en una tarde noche agitada, plagada de disgustos y mucha bronca. En ese momento cuatro malvivientes irrumpieron en el negocio y uno sacó un arma de fuego con la que amenazó a Cáceres.

Luego precintaron y colocaron en uno de los vestidores del local al propietario del mismo. "Me apuntaron sin mostrar agresión", destacó a UNO Santa Fe en un dialogo mantenido esta mañana. "Fueron 20 segundos", detalló.

Con el dueño maniatado, los delincuentes desplegaron toda su logística criminal. Sustrajeron una computadora, el teléfono celular del dueño y una buena cantidad de ropa que se encontraba colgada en las perchas.

Culminado su saqueo se retiraron con total normalidad y huyeron por las calles del barrio María Selva a la vista de una gran cantidad de personas que circulaba por la zona.

Segundos después, Cáceres logró salir del vestidor y fue hasta el mostrador del local y como pudo consiguió tocar el botón antipánico.

En el lugar había quedado un buen desorden. Inclusive, algunos restos de precintos que la banda tenía en su poder como así también una bolsa de nailon de grandes dimensiones que iba a ser utilizada para cargar más indumentaria. "Cargaron todo, salieron con total tranquilidad, se subieron a las motos y se fueron", explicó el propietario del local.

El caso fue intervenido por agentes de la Seccional 5ª los cuales relevaron la situación y efectuaron los peritajes habituales. Además, se llevaron, como una posible evidencia, los precintos que quedaron en el lugar y el envoltorio de nailon.

Hoy por la mañana, Cáceres abrió sus puertas, con un sabor amargo y con una traba en la puerta. De ahora en más sabe que la inseguridad y la delincuencia están a cualquier hora del día.