Estuvo seis horas tirado en el piso tras el asalto de falsos técnicos: "No me podía levantar por la cadera"

Enrique fue abordado en la puerta de su casa de calle Mitre al 7.300 por dos falsos técnicos de telefonía que lo amenazaron con una faca con filo. A pesar de tener una prótesis de cadera reciente, lo obligaron a tenderse boca arriba en el piso y lo dejaron encerrado durante seis horas. Su esposa y vecinos rompieron una ventana para rescatarlo a las 9 de la noche.

10:37 hs - Viernes 16 de Octubre de 2026

El testimonio de Enrique, un abuelo de 80 años operado de la cadera hace solo tres meses, refleja la vulnerabilidad y la crudeza de la inseguridad que golpea a los barrios de la capital santafesina. Este jueves, pasadas las 15, la víctima retornaba en colectivo a su domicilio en barrio Guadalupe Oeste tras una consulta médica cuando fue sorprendido en la puerta por dos delincuentes disfrazados de operarios.

Enrique relató minuto a minuto la pesadilla que vivió en su propia casa y las secuelas físicas de haber permanecido tirado en el suelo durante seis horas ininterrumpidas.

"Bajé del colectivo y me vine tranquilo con el andador. Al tipo lo vi golpeando y no me gustó, estaba con unos cables y pinzas. Me demoré en abrir y me puso la faca que tenía filo. Me hicieron acostar mirando para arriba y no me podía levantar. Estuve tirado desde las tres de la tarde", contó Enrique (80 años), víctima del asalto en barrio Guadalupe Oeste.

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El ardid del falso técnico y seis horas de encierro e inmovilidad

El jubilado explicó que su intuición policial (tras haber prestado servicios durante 30 años en la fuerza) le advirtió sobre la presencia sospechosa de un hombre con herramientas sobre la vereda. Sin embargo, al demorarse en destrabar la cerradura inferior con el andador, fue emboscado por el agresor armado:

La irrupción: "Me dijo 'no digas nada y no grites', y ahí apareció el otro. Eran dos. Me dijeron que estaban por poner una línea de teléfono", consignó la víctima.

Registro minucioso: los asaltantes revolvieron cajones y placares de la vivienda durante aproximadamente una hora, buscando dinero en efectivo.

El encierro: al retirarse con electrodomésticos, una notebook, una tablet y billeteras, los ladrones se llevaron los cuatro juegos de llaves de la propiedad, dejando a Enrique encerrado, incomunicado y tirado boca arriba en el piso de la cocina-comedor sin capacidad de incorporarse por su reciente operación de cadera.

"Rompimos la ventana para entrar": el dramático rescate vecinal

La pesadilla de Enrique recién se destrabó cerca de las 21, cuando su esposa Elvira retornó a la vivienda y descubrió que las cerraduras estaban bloqueadas desde el interior y su marido no respondía a los llamados.

Elvira agradeció la solidaridad de la cuadra: "Uno de los vecinos subió por el tapial y vio por la ventana lo que pasaba. Fue terrible. Tuvimos que romper la ventana y una puerta para poder entrar a auxiliarlo".

La mujer expresó además su cansancio por los tiempos de las peritajes policiales tras el llamado al 911: "Tiraron todo en la casa y esto no termina ahí: recién a la 1 de la mañana vino la Policía de Investigaciones (PDI) a sacar fotos y tomar las huellas dactilares".

La reflexión de la víctima sobre los delincuentes

Pese al calvario de haber estado seis horas inmovilizado en el suelo con dolor en su prótesis articular, Enrique dejó una frase que sintetiza el impacto emocional de la agresión:

"No me maltrataron ni me golpearon, tuvieron un poquito de piedad en ese sentido, pero son mala gente porque me dejaron tirado en el suelo sabiendo que no me podía levantar solo", concluyó con resignación.

Las actuaciones continúan bajo la instrucción de la Fiscalía de Flagrancia del MPA y la PDI, quienes analizan las cámaras de seguridad del corredor de calle Mitre para rastrear la fuga de la yunta de delincuentes.