Todo comenzó a raíz de una denuncia recibida por la Policía en relación a movimientos sospechosos que se registraban en las inmediaciones del banco Galicia ubicado en Bulevar Gálvez al 1700.

Luego de un fuerte operativo montado en la zona, constataron que un grupo de albañiles estaba trabajando en un estacionamiento lindero al banco. Esto despertó la sospecha de vecinos que inmediatamente denunciaron el episodio a la Policía.