Un avión narco aterrizó este martes en Villa Eloísa. La Gendarmería interceptó la maniobra, pero los narcotraficantes escaparon dejando atrás dos camionetas en llamas, un suboficial herido y un rastro de balas en caminos rurales. Se trata de una extensa y compleja investigación sobre narcotráfico. En la aeronave secuestrada habría una importante cantidad de cocaína.
16:44 hs - Martes 12 de Mayo de 2026
Un avión narco aterrizó este martes en la zona rural de Villa Eloísa y desató un violento operativo de Gendarmería Nacional que terminó con tiros, persecuciones, dos camionetas incendiadas y un suboficial herido. Los traficantes lograron escapar en medio del caos, dejando detrás un reguero de balas y vehículos consumidos por el fuego en plena tranquilidad del campo santafesino.
Villa Eloísa, una localidad tranquila del sur de Santa Fe, fue escenario de un violento operativo antinarcóticos que dejó al descubierto una nueva ruta del tráfico aéreo de cocaína: aviones clandestinos que aterrizan en campos desiertos y descargan su mercancía ante una cadena de cómplices que esperan con los motores encendidos. Esta vez, sin embargo, alguien los estaba observando. Se presume que en el interior de la avioneta secuestrada hay una importante cantidad de cocaína.
La trampa se cierra en el campo
Oficiales y suboficiales de Gendarmería Nacional desarrollaban tareas de vigilancia sobre caminos rurales de la región cuando detectaron movimientos que encendieron todas las alarmas. Una aeronave —cuyo origen e itinerario aún se investigan— había descendido sobre la zona y, en tierra, varios vehículos aguardaban para completar la maniobra de descarga.
El patrón era inconfundible: la coreografía silenciosa del narco aéreo, ensayada decenas de veces en la inmensidad de la llanura pampeana. Los gendarmes avanzaron y el operativo estalló.
Persecución con intenso tiroteo
Los ocupantes de los vehículos, al advertir la presencia de las fuerzas federales, aceleraron y se dispersaron por los caminos de tierra y asfalto cercanos a la ruta nacional 178.
Lo que siguió fue una persecución febril entre polvo y oscuridad, con intercambio de disparos y una violencia que los propios investigadores calificaron como inusual.
En medio de la huida, uno de los vehículos embistió deliberadamente a un gendarme, que fue atropellado y debió ser trasladado de urgencia al hospital de Cañada de Gómez. Los médicos que lo atendieron señalaron que no corre peligro, aunque el hecho constituyó uno de los momentos más críticos de la noche.
Para borrar rastros y obstaculizar el rastrillaje, los propios sospechosos incendiaron dos camionetas Fiat Strada, que aparecieron consumidas por las llamas en inmediaciones del área operativa. El fuego, visible desde distintos sectores de la llanura, funcionó como una señal involuntaria de la magnitud del operativo.
Buscan rastros de sangre
No todo quedó intacto. Un Volkswagen Gol Trend logró escapar de la zona, pero lo hizo con impactos de bala en uno de sus laterales, evidencia directa del enfrentamiento armado con las fuerzas federales.
La hipótesis de los investigadores es concreta: uno o más de sus ocupantes podrían haber resultado heridos durante el tiroteo. Ante esa posibilidad, se activó un alerta preventiva en hospitales, clínicas y centros de salud de la región. Cualquier persona que ingrese con heridas de arma de fuego deberá ser reportada de inmediato a las autoridades.
La red extendida en el sur santafesino
El operativo de búsqueda no se detuvo con el amanecer. Efectivos de Gendarmería extendieron los rastrillajes hacia distintas localidades del sur provincial: Armstrong, Tortugas, Bustinza y Cruz Alta quedaron bajo la lupa de los investigadores, que intentan reconstruir el mapa completo de la operación.
¿De dónde partió el avión? ¿Hacia dónde iba la cocaína? ¿Quiénes esperaban la carga más allá del primer anillo de distribución? Las respuestas, por ahora, vuelan tan bajo como lo hizo la aeronave esta madrugada: rasantes, sigilosas y difíciles de atrapar.
Allanamientos simultáneos
La novedad sobre el tiroteo con los narcos, el suboficial herido y los posteriores operativos fue informada a la Jefatura de Región II de Gendarmería, con asiento en Rosario, que a su vez dio intervención a la Justicia Federal.
Desde el edificio Centinela, sede central de Gendarmería Nacional Argentina, la conducción de la fuerza sigue el caso con especial atención y algunos jefes ya viajaron hacia la zona del operativo.
Mientras tanto, en el sur provincial, Gendarmería lleva adelante allanamientos simultáneos en distintos departamentos, ya que —según trascendió— los integrantes del clan narco involucrado en la maniobra estarían plenamente identificados.