El cadáver de la mujer con rasgos orientales encontrado ayer en un arroyo de la localidad bonaerense de Ezeiza, a unos 300 metros de donde aparecieron pertenencias de una ciudadana china desaparecida hace 15 días y vista por última vez en el aeropuerto internacional, no presentaba lesiones ni otros indicios sobre la causa de muerte, según el estudio preliminar de la autopsia.

De acuerdo a los voceros, la necropsia se realizó esta tarde en la Morgue Judicial de Lomas de Zamora donde los médicos forenses no pudieron determinar cómo murió la mujer, quien aun no pudo ser identificada debido al avanzado estado de descomposición de su cuerpo.

Fuentes judiciales informaron a Télam que ante la falta de resultados concretos, se tomaron diversas muestras para realizar peritajes complementarios en los laboratorios de la Suprema Corte bonaerense y de la Policía Científica ubicados en la ciudad de La Plata.

A su vez, los forenses estimaron la data de muerte en 15 o más días anteriores al hallazgo del cuerpo y advirtieron que la talla y el peso del mismo, así como algunas de las prendas de vestir que lo cubrían, coincidían con las de la mujer china desaparecida, detallaron los voceros consultados.

Sin embargo, para identificar el cadáver, los médicos tomaron muestras de ADN que serán remitidas a los peritos de la Suprema Corte para posteriores cotejos y también conservaron las manos para que sean analizadas por los expertos en necropapiloscopía de Policía Científica. De todos modos, los pesquisas estiman que el reconocimiento a través de las huellas será difícil debido a la degradación de la piel de las muestras colectadas.

Por su parte, Carlos Lin, amigo y traductor de la familia de la desaparecida Sun Zhong Qin, dijo esta tarde a C5N que los familiares de la mujer no estuvieron presentes en la Morgue Judicial de Lomas de Zamora ni observaron el cuerpo, pero confirmó que el hijo de ella "estuvo reconociendo" algunos de los objetos encontrados cerca del cadáver.

"No hay confirmación oficial", remarcó Lin, al tiempo que agradeció a los medios de comunicación por la difusión del caso. Mientras que una fuente judicial detalló a Télam que el cuerpo tenía un "dije dorado" que se suma a los demás "indicios" que apuntan a la posible identidad del mismo. El mismo informante señaló que a raíz del hallazgo de este cuerpo se iniciaron actuaciones por "averiguación de causales de muerte" que se sumaron a la causa por "averiguación de paradero" por la desaparición de Sun y que está a cargo de los fiscales Carlos Hassan y María Barrios, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 2 descentralizada de Ezeiza.

El cadáver fue encontrado ayer luego de que se intensificó la búsqueda por los bosques de Ezeiza tras el hallazgo de la cartera con el pasaporte y efectos personales de Sun reportado por una pareja que paseaba su perro por el lugar, a siete kilómetros del Aeropuerto Internacional y a metros de la autopista Ricchieri. De acuerdo a la información que brindó su familia, la mujer vivía en el barrio porteño de Villa Urquiza y llevaba una década residiendo en Argentina.

El 19 de enero pasado, Sun llegó de Shangahi a Ezeiza a las 22.45 en el vuelo TK 015 de la empresa Turkish Airlines, pasó por Migraciones a las 23.39 y se la vio salir de la Terminal A a las 4.30 de la madrugada del 20, cuando un hombre de camisa blanca la acompañó hasta la puerta, según imágenes de las cámaras de seguridad, que la muestran desorientada.

Más tarde, Sun pasó por un galpón próximo, donde habló con un hombre y siguió caminando hacia la zona de bosques.