Policiales

Hallan a un hombre muerto a golpes y atado en su departamento

Tenía 60 años. Lo encontró su hijo al entrar ayer a la tarde. Estaba ensangrentado y aunque había cierto desorden no faltaban dinero ni objetos

Domingo 09 de Febrero de 2020

Nada más una noche llegó a dormir Máximo José Benítez en el departamento de Montevideo y Corrientes, en Rosario, al que acababa de mudarse. O quizá ni eso. Los desgarradores gritos de espanto de su hijo resonaron por todo el edificio cuando ayer a las 17 el muchacho franqueó la puerta del noveno piso. Encontró a su padre muerto a golpes y atado en el marco de cierto desorden. Una primera revisión sobre el interior del inmueble detectó que no faltaba dinero. Y que la cerradura no había sido forzada.

   Los vecinos en el palier del edificio de Montevideo 1457 comentaban con muestras de asombro y estupor lo ocurrido. De su nuevo vecino no conocían nada porque recién había llegado. Vieron salir al joven en estado de estremecimiento tras descubrir el inesperado destino de su padre, mientras efectivos de la Policía Motorizada, los primeros en llegar, ingresaban al departamento para constatar el deceso, que aparentemente ocurrió durante la noche.

   Benítez fue hallado en ropa interior y ensangrentado, con evidencia de haber sufrido fuertes golpes en la cara. Estaba en el piso boca abajo y con las manos atadas con cables del televisor hacia la espalda. Aunque hasta anoche no estaba realizada la autopsia las primeras observaciones indicaron que el hombre fue castigado con saña y perdió la vida a causa de ello.

   Algunos vecinos contaron que a las 9 de la noche del viernes se había cortado la luz en el edificio y que no se escucharon ruido ni entonces ni durante el resto de la noche. A uno de ellos el nuevo vecino le contó que había llegado tras haberse separado. “Estaba con un amigo que lo acompañaba y parecía de muy buen humor”, contó a este diario.

   Al ingresar al departamento del noveno A los efectivos policiales corroboraron que Benítez se encontraba atado. Luego bajaron para pedir que una comerciante que tiene una despensa actuara como testigo. Según refirieron los familiares no se estableció que faltaran ni elementos ni dinero. El hecho de que la cerradura no hubiera tenido muestras de daño sugerían que quien ingresó lo hizo con el consentimiento de la víctima.

   Al lugar acudió personal del Sies, de la Agencia de Investigación Criminal y el fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Adrián Spelta.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario