La inseguridad azota fuertemente al sur de la ciudad. En menos de 24 horas y a 200 metros de distancia, dos viviendas fueron robadas con la misma modalidad, mientras sus dueños dormían.

Esta vez le tocó a una familia que vive sobre calle Jujuy al 3300, mientras que el martes, dos cuadras más al este, por la misma calle, una madre y su pequeña hija sufrían un terrorífico robo quedando secuestradas por un delincuente.

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Todo ocurrió en horas de la madrugada de este miércoles, cerca de las 5, cuando delincuentes ingresaron a una vivienda mientras toda una familia dormía. Revisaron toda la casa y se llevaron una bicicleta, ropa y dinero en efectivo. Salieron caminando por la puerta principal con las llaves que encontraron en el interior. La familia víctima del robo se enteró de lo ocurrido cuando, media hora más tarde, llegó la policía y los despertó con la desagradable noticia.

"Bronca, impotencia, dolor y mucho miedo es lo que sentimos, pero nos consolamos al pensar que todos estamos bien y no nos pasó nada", comenzó el relato Martín, un integrante de la familia.

"Cerca de las 5.30 nos despertó la policía tocando el timbre. Al principio pensamos que era algo de rutina pero a los minutos mi mamá vio que la ventana de la cocina estaba violentada. Ahí empezamos a atar cabos y nos dimos cuenta de que nos habían robado mientras dormíamos", continuó el relato.

"Se llevaron una bicicleta, ropa y dinero en efectivo. Abrieron las dos puertas del frente de la casa con una llaves que encontraron y se fueron como si nada. Se manejaron con total impunidad, como si fuera su propia casa. Un vecino notó el extraño movimiento y llamó a la policía", subrayó Martín.

Finalmente Martín indicó: "Ahora tendremos que cambiar todas las cerraduras y convivir con el miedo y la impotencia de saber que desconocidos violaron totalmente la intimidad de nuestro hogar".