En la tarde de este jueves, en una vivienda ubicada en Caupolicán al 900, del barrio Molino Blanco, en el sur de la ciudad de Rosario, agentes policiales dialogaron con un abuelo que llamó y exigió al operador de la central de emergencias 911 la presencia policial, como consecuencia de sufrir golpes a manos de una mujer, a la que dejó encerrada en el baño de su casa.

El oficial a cargo del procedimiento dialogó con el hombre. Luego, con su anuencia, ingresó junto con sus subalternos y liberó a una mujer que estaba encerrada bajo llave. Mujeres policías la revisaron y le secuestraron más de 4.700 pesos, y fue identificada como M.E.V.

Denuncia

Un abuelo de 83 años se comunicó con la central de emergencias 911, dialogó con el operador y pidió la presencia policial urgente en su vivienda particular de Caupolicán al 900, ya que una mujer entró a robar, pero él logró dominarla y encerrarla en un baño.

El operador del 911 comprendió la urgencia del llamado y lo extraordinario del caso. Con el posicionamiento de georreferenciación de ubicación de policías y patrulleros, envió a oficiales y suboficiales de Orden Público y de Cuerpos que estaban más cerca de su vivienda.

El oficial jefe de mayor jerarquía bajó del patrullero y dialogó con el denunciante, que en un acto de sinceramiento absoluto le dijo al policía: "Vea comisario, hace un tiempo me visita una mujer de casi 50 años. Entablamos una pequeña amistad, con confianza estrecha y charlamos mucho. Pero, la verdad, es que hoy a la 1 de la tarde todo cambió abruptamente. Ella me golpeó en la cabeza, después me robó parte de la jubilación. Yo le hice creer a ella que me había doblegado, pero logré neutralizarla a través de una torsión en uno de sus brazos, hasta que la llevé y la hice entrar en el baño. Después le puse llave a la puerta y la dejé encerrada". Luego, el abuelo invitó a los policías a entrar a su casa y les entregó las llaves del baño.

El subcomisario, junto a sus subordinados, ingresaron a la vivienda, abrieron la puerta del baño y se encontraron con una mujer. Le permitieron salir y una mujer policía la revisó y le secuestró más de 4.700 pesos robados al denunciante. Después, la esposaron y la trasladaron a una comisaría del sur de la ciudad de Rosario.

Informaron la novedad sobre el resultado del procedimiento a la jefatura de la Unidad Regional II Rosario y estos hicieron lo propio con el fiscal en turno del Flagrancia, quien ordenó que la mujer continuara privada de su libertad, que el dinero que le secuestraron sea devuelto a la víctima y que se le forme causa como presunta autora de los delitos de "lesiones seguidas de robo".