Fue una mañana para el olvido para Roque, un vecino de la localidad de Cayastá que al ingresar esta mañana a la ciudad por la ruta N° 168 para traer a su padre al médico, se encontró con un auto que avanzaba marcha atrás por Bulevar Gálvez y sin poder esquivarlo lo chocó.

Su sorpresa llegó cuando descubrió que el vehículo no tenía conductor, por lo que logró quitarlo del camino gracias a la ayuda de un grupo de obreros que están realizando trabajos de desagües en la esquina de Laprida.

"Yo venía por el carril izquierdo y creí que venía alguien arriba. Entonces comencé a tocarle bocina, pero nada", dijo a UNO el hombre al mando de un Toyota Ethios con muy pocos meses de uso, quien además se lamentó: "Me era imposible esquivarlo también porque por el carril derecho venían muchos coches, así que el choque me resultó inevitable".

El hecho ahora es investigado por la policía.