Lunes 02 de Septiembre de 2013
Juan Trento
policiales@unosantafe.com.ar
Este lunes, minutos después de las 10, en una casa ubicada en Chaco al 5000, en el barrio Santa Rita II, se escuchó un disparo de arma de fuego e inmediatamente un adolescente salió pidiendo ayuda, a los gritos, a los vecinos de la populosa barriada.
Éstos, denunciaron al 911; posteriormente, una ambulancia trasladó al herido hasta el Hospital Cullen, adonde los médicos lo derivaron en estado desesperante a la unidad de terapia intensiva.
Los lugareños entraron a la vivienda y descubrieron que un adolescente de 15 estaba con la cabeza completamente ensangrentada y un revólver calibre 22 estaba tirado en el piso.
Inmediatamente, arribó al lugar el jefe de la 5ª zona, comisario inspector Jorge Reynoso, y personal de la Subcomisaría 14ª, que colaboraron con los paramédicos de la ambulancia que trasladó a Matías Romero, de 15 años, con un balazo en la cabeza.
Los médicos del hospital Cullen se encargaron de corroborar la gravedad del cuadro que presentaba Romero, y lo derivaron a la unidad de terapia intensiva adonde se debate entre la vida y la muerte.
Posteriormente, los policías dialogaron con un adolescente de 15 años quien les aseguró a los policías que él está encargado de cuidar una vivienda de barrio Santa Rita II, y que anoche Matías Romero le pidió quedarse a dormir en esa casa. Luego afirmó que ignoraba qué ocurrió con Romero, como también que tenía un arma de fuego cargada.
Los agentes de la Policía Científica arribaron a Chaco al 5.000 y se encargaron de los peritajes de rigor: huellas y rastros, planimétrico, fotografía y balística, cuyos informes serán anexados a las actuaciones sumariales que se instruyen en la sede de la Subcomisaría 14ª de la UR I.
Mientras tanto, y como parte de la investigación, el adolescente de 15 años que estaba con el chico herido, fue identificado y los responsables del procedimiento informaron sobre la novedad a la jueza de Menores de Santa Fe, Ana María Elvira.