El martes, antes de las 18, ingresó al hospital Mira y López, una nena de dos años con su mamá de 22. Los médicos de guardia revisaron a la niña y constataron que estaba fallecida. El primer diagnóstico fue de un paro cardiorrespiratorio por broncoaspiración, aunque uno posterior arrojó que la niña había padecido abuso sexual crónico.

El médico de la repartición policial llegó hasta el lugar para realizar constataciones y elaborar informes con relación a la sospecha de los abusos.

Informaron la novedad sobre el caso y sus derivaciones más urgentes a las jefaturas de la Unidad Regional I La Capital y de la Policía de Investigaciones (PDI), y estos hicieron lo propio con el fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación.