Zahira Ludmila Bustamante, la joven detenida acusada de planear el violento ataque a una comisaría de San Justo para rescatar a su pareja, escribió una carta abierta en la que asegura no haber ideado el intento de copamiento de la seccional, que su "única culpa" es estar enamorada y aunque intenta desligarse del hecho le pide "a Dios que me perdone porque yo solo actué por amor".

El texto, difundido hoy, comienza afirmando "que no soy jefa de banda alguna" y que "no planifiqué la fuga de mi marido", como tampoco consiguió las armas ni los uniformes con los que los delincuentes ingresaron el lunes último a la dependencia policial buscando rescatar a Leandro Aranda, detenido acusado de asesinar a un narcotraficante.

"Mi única culpa fue haberme enamorado de Leandro", señala en otro pasaje de la carta, y admite que "tenía miedo que lo mataran en un penal y por eso le prometí: Quedate tranquilo mi amor que yo te voy a sacar".

Pese a esta afirmación, la joven, quien se encuentra detenida en Melchor Romero, asegura que no participó en el ataque y que la detuvieron "a media cuadra de la comisaría engañada diciendo que habían autorizado ver a mi marido".

Sobre el final de la misiva, habla de la sargento Rocío Villarreal, gravemente herida en el hecho, y afirma que "me la paso rezando para que la policía baleada vuelva a caminar", y culmina pidiendo "perdón a la sociedad, a mi familia y a mi hijo por lo sucedido y le pido a Dios que me perdone porque yo solo actué por amor".