La balacera de barrio Schneider y el crimen de Tavella, a juicio
Oscar Tavella fue asesinado en la puerta de su casa horas antes de cumplir 29 años. Estaba sentado en la vereda con amigos y familiares cuando un muchacho llegó en una moto y los acribilló. 

Martes 29 de Julio de 2014

Fue una balacera. En el cuerpo de Oscar Tavella impactaron siete tiros; en el de su amigo Iván, de 18 años, otros tres; en el frente de la casa quedaron también tres perforaciones y los agentes de la Unidad Regional I (UR I) encontraron al menos cinco vainas servidas de una pistola 9 milímetros.

El ataque ocurrió en la noche del miércoles 22 de enero pasado, en el barrio Schneider. Ahora, el fiscal Nº 7, Jorge Andrés, pidió la elevación a juicio de la causa, que tiene un acusado. Se trata de Fernando Daniel Alfonzo, un pintor de 22 años, a quien se le imputaron las figuras de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, todo ello en concurso real entre sí.

La investigación arrojó pruebas de que llegó en moto hasta la casa ubicada en Regis Martínez al 3.900 junto con un amigo, y sin mediar palabras, extrajeron pistolas calibre 9 milímetros y comenzaron a efectuar disparos a mansalva contra Iván Nicolás Aguirre, Oscar Orlando Tavella, Claudio Ezequiel Tavella, Jorge Ramón Tavella, Luis Esteban Tavella, Lucas Matías Tavella y Sebastián Ignacio Malisani. 

Se calcula que entre ambos efectuaron entre 10 y 15 disparos. La agresión tomó desprevenidas a las víctimas, quienes intentaron huir. Oscar e Iván resultaron muy heridos, sobre todo Oscar, que llegó al Cullen al filo de la muerte y falleció a los pocos minutos de ser ingresado. Iván recibió disparos en

sus dos rodillas y en el muslo derecho. 

Cuando la balacera frenó, los atacantes escaparon hacia el lado del cementerio (a tres cuadras del lugar) y los vecinos llamaron a la policía y la ambulancia. Llegaron varios patrulleros y en uno de ellos cargaron a Oscar para trasladarlo de urgencia al hospital, pero el tiro que le pegó en el corazón le truncó las chances de sobrevivir. De los testimonios, surge que el móvil del ataque habría sido porque la expareja de Alfonzo tenía un romance con Iván. En el lugar del ataque quedaron los agentes de la seccional 6ª, que se entrevistaron con los vecinos y la Policía Científica en la búsqueda de huellas y rastros.

Disparar a varios para matar a uno A Oscar le decían El Mono, tenía una hija de pocos meses y jugaba al fútbol en el Club Defensores de Peñaloza. Ese miércoles 22 de enero tenía todo listo para empezar a festejar su cumpleaños, pero un ataque, con metodología de sicarios, lo asesinó en la puerta de

su casa. Cuando se conoció la noticia, las redes sociales se llenaron de mensajes de condolencias para su familia.

La investigación quedó a cargo del juez de Instrucción Penal de la Séptima Nominación, Diego de la Torre, quien en su resolución advirtió que la acción siempre se encontró dirigida a darle muerte a Iván Nicolás Aguirre, pero que el agresor tenía pleno conocimiento de que se encontraba rodeado

de otras personas que podría resultar con secuelas lesivas por dicha acción, asumiendo el riesgo de ello, y disparando “...hacia los sujetos contiguos situados en su radio de tiro visible...”. 

En sus acciones, Alfonzo “...quiso matar a una persona disparando contra varios, hiriendo a una y matando a otra lindante a su objetivo directo...”. Esta características en la resolución reseñada, revelan que “...la dirección del ataque resultó abarcativa de un blanco central prioritario y hacia otros periféricos y colindantes, aceptados secundariamente como susceptibles de ser alcanzados...”. En consecuencia, no quedan dudas de que en la figura tentada existió dolo directo, mientras que en la figura consumada dolo eventual.