Domingo 03 de Agosto de 2014
Este domingo, a las 5.20, en el predio UNL - ATE que está ubicado en la Costanera Este santafesina, se produjo una pelea entre los invitados de dos fiestas, una de 15 años y otra de 18, que se realizaban en el lugar.
Allí, un mozo que trabajaba en uno de los servicios intentó terciar para evitar el enfrentamiento de varios jóvenes detrás de la zona de los baños, y resultó herido con una puñalada en el abdomen y el tórax.
Solidario
Uno de los asistentes a una de las fiestas comprendió la gravedad de la herida que tuvo Lucas Correa, de 23 años, que estaba trabajando como mozo en una de las fiestas, lo subió en su auto particular y lo trasladó al hospital José María Cullen.
Lamentablemente, cuando los médicos de la emergentología revisaron a Correa, el joven había fallecido. Luego arribaron al predio UNL - ATE los policías de la comisaría 3ª de barrio Candioti y los pesquisas de Homicidios, ambos de la UR I La Capital, que iniciaron la investigación policial del bestial asesinato que tuvo como víctima al joven mozo y cuentan con la presunta identidad del autor del homicidio del trabajador, que aún permanece prófugo.
La presencia del fiscal
El fiscal de la Unidad Especial de Homicidios, Jorge Nessier, recorrió durante la mañana del domingo el predio de UNL-ATE, adonde se produjeron los hechos de violencia que desembocaron en el cruento asesinato del trabajador, para informarse sobre la existencia de cámaras de videovigilancia y el grabado de las imágenes en el lugar y las características del sitio adonde se desató la tragedia.
Diario UNO de Santa Fe, en la sala de velatorios de la avenida Freyre al 3.000, dialogó con la madre de Lucas Correa, Ana María Schmidt, de 49 años, que narró el particular momento que atraviesa junto a toda su familia, expresando que tuvo seis hijos, y al mayor en similares circunstancias lo asesinaron hace seis años y ahora le toca atravesar el mismo calvario de entonces.
La madre de Lucas narró que el martes pasado fue la última vez que estuvo con su hijo personalmente, que trabajaba para servicios de catering, y que le había anticipado que este fin de semana tenía una fiesta en el predio UNL-ATE en la Costanera Este santafesina.
La mujer, devastada por la mortificación del crimen de su hijo Lucas, dijo que ayer, después de las 6, le avisaron por teléfono que su hijo fue herido cuando quiso separar una pelea durante una fiesta. Ella fue al hospital Cullen, y cuando llegó los médicos le hicieron saber que su hijo había fallecido apuñalado en el tórax y en el abdomen.
Ella junto a sus familiares fueron después a la sede de la División Homicidios de la UR I La Capital, adonde les informaron que Lucas intentó separar una pelea en el interior de uno de los baños con los que cuenta el predio de UNL -ATE, y que por eso el agresor el asestó las puñaladas en el abdomen y en el tórax. También se enteró que uno de los asistentes a la fiesta comprendió la gravedad del cuadro que presentaba Lucas y decidió trasladarlo en su auto particular al hospital Cullen de Santa Fe.
Los cuestionamientos
Ana María Schmidt dijo que ella y toda su familia van a exigir saber por qué no había guardia de seguridad privada cuidando la tranquilidad en el predio mientras se desarrollaban dos fiestas en simultáneo; si las cámaras de videovigilancia grabaron el registro de todas las personas que estuvieron en las dos fiestas. Además, que recurrirán a los servicios de un profesional del derecho para obtener todo el asesoramiento necesario con la finalidad de que se haga justicia y que el autor del crimen pague con la cárcel por el atroz homicidio cometido a su hijo.
También dijo que hubo otro joven herido, con quienes ellos tuvieron la oportunidad de dialogar y que él fue quien les dijo que un jovencito que estaba en el cumpleaños de 15 discutió con media docena de jóvenes que estaban en el cumpleaños de 18, y que en ese momento Lucas actuó para evitar que la pelea terminara mal, y lo asesinaron.