Viernes 11 de Febrero de 2022
En la madrugada el dueño de una gomería de barrio María Selva fue alertado de que su comercio había sido blanco de un grupo de delincuentes que tras romper un vidrio ingresaron al lugar.
Al llegar, en General Paz y Juan Pablo López, el hombre se encontró con la puerta de blindex donde funciona la oficina estallada. Al recorrer el lugar, lo único que se habían llevado fue una pequeña soldadora que estaba a mano, sobre una mesa.
Si bien no quiso dar declaraciones a la prensa, el Móvil de UNO pudo ver que con una gran piedra pudieron romper el cristal y entrar. La bronca está luego en el gran gasto que el propietario debe afrontar en el reemplazo del vidrio, una inversión mucho mas importante que el botín de los delincuentes.