Martes 22 de Mayo de 2012
Menos de tres minutos tardó ayer Juan Manuel Martínez, procesado por la violación de una joven en un comercio de la peatonal santafesina, en mostrarle al juez de instrucción penal Darío Sánchez, al fiscal Gerardo Alesso y a los abogados de los agentes de policía investigados por la fuga, cómo se escapó del calabozo de la subcomisaría 3ª de Las Flores, el pasado 6 de mayo.
A las 11.15 ingresó a la sede policial y las partes vieron cómo reconstruyó la evasión. Martínez le mostró al juez dónde estaba ubicada la llave, sobre la heladera y allí la posó el magistrado. Luego, encerró a Martínez en el calabozo, con los palos de escoba y del escurridor que dijo haber utilizado, ambos atados entre sí con hilos del cubrecolchón y con una cuchara doblada adosada en el extremo. Martínez se trepó a la reja del calabozo, y estiró el brazo con el que sostenía el palo. La cuchara llegó hasta la llave y la juntó.
Lentamente el procesado retrotrajo las maderas hacia la celda, tomó las llaves y abrió el candado. Salió del calabozo se dirigió al patio trasero de la subcomisaría, y trepó por al lado del asador. La única diferencia fue que esta vez, no saltó hacia afuera. Al momento de la fuga, en la subcomisaría sólo había una mujer policía, M. J. Z. porque los otros tres agentes habían salido por un llamado del 911. “Mi defendida, tomó conocimiento de la fuga de Martínez cuando escuchó un portazo y lo ve salir corriendo por el patio de la dependencia policial para luego saltar un tapial que daba a la calle”, explicó ayer el abogado defensor de la mujer, Walter Danelone.
“El dolo está descartado”
Entre quienes presenciaron la reconstrucción de la fuga estuvo el abogado Claudio Torres del Sel, en representación del jefe de la subcomisaría 3ª, el subcomisario J. C. Z. En este sentido, el defensor opinó que con la reconstrucción de Martínez, sumada a las declaraciones indagatorias de los agentes de policía “al juez no le quedaron dudas de que la fuga se debió a una negligencia, a un descuido y no a un facilitamiento doloso de alguno de los funcionarios”.
Y de esta manera, respondió a las declaraciones del ministro de Seguridad, Leandro Corti, quien al día siguiente a la evasión de Martínez manifestó que se trataba de un “gravísimo caso de corrupción policial”.
“El juez Sánchez detuvo a los policías por ese mensaje del ministro, para cubrir cualquier hipótesis. Pero una vez que terminó las indagatorias y la reconstrucción de Martínez, los hechos quedaron muy claros sobre que no hubo un accionar doloso, y por eso ordenó la excarcelación de los detenidos”, expresó Torres del Sel.
Y agregó: “Que no haya habido personal suficiente en la subcomisaría y que ése no fuera el lugar indicado por el juez para la detención no es responsabilidad del jefe de la comisaría. Acá hay que indagar quién es el responsable de que Martínez haya sido alojado allí. Quién es el responsable de que no haya sido pasado al penal inmediatamente una vez que prestó declaración indagatoria en tribunales. En este caso hubo un incumplimiento de una orden y eso lo tendrá que investigar el juez Sánchez”.
Además, Torres del Sel indicó que junto a su defendido evalúa iniciar una querella al ministro de Seguridad, por las referencias que hizo a que el escape de Martínez fue un accionar doloso y un acto de corrupción: “Creo que el ministro tendría que haber medido las palabras, haber investigado más cómo se sucedieron las cosas. El ministro se equivocó y debería pedir disculpas y nadie iniciaría una querella”, concluyó.
Las próximas novedades en la causa se esperan hacia fines de la semana próxima, cuando se venza el plazo de 10 días, contados desde el sábado pasado, que tiene el juez para resolver la situación procesal de los imputados.