Cuando faltaban algunos minutos para la 1 de este lunes, falleció en el hospital Cullen, César Fabián Lucas Casco de 16 años, quien fuera atacado a balazos en la plaza Arenales de Pasaje Braille y Padre Quiroga en barrio Santa Rosa de Lima, alrededor de las 21.30, frente a la subcomisaría 2ª. Como consecuencia del mismo ataque fue herido otro menor de la misma edad, quien recibió un balazo en su pierna derecha, el que también fue trasladado al mismo nosocomio público.

Los vecinos que viven en inmediaciones denunciaron que desconocidos que pasaron a bordo de una camioneta Renault Duster gris, dispararon a mansalva sobre los jóvenes que estaban en la plaza.

En lugar del ataque contra los jóvenes es la plaza Arenales, frente a la Subcomisaría 2ª del barrio Santa Rosa de Lima. Los disparos de arma de fuego, hicieron que los uniformados de la dependencia corrieran hasta allí mientras una ambulancia trasladó a los menores hasta el hospital Cullen. El sitio fue preservado por los efectivos, y del diálogo con los vecinos y familiares surgió el apodo de uno de los atacantes.

Fallecido

Los dos menores fueron recibidos por los médicos de la Emergentología en el shockroom para pacientes en estado crítico, César Fabián Lucas Casco de 16 años, presentaba cuatro balazos en distintas partes del cuerpo, dos en la cabeza sin orificio de salida, uno en el tórax y uno en la pierna derecha. Los médicos lo compensaron, le practicaron curaciones, pero por la gravedad del cuadro, falleció. En tanto, el otro adolescente, también de 16 años, le constataron un impacto de bala en su pierna derecha, le practicaron curaciones, establecieron que no corre peligro de muerte y lo dejaron internado en observación.

Peritajes

Al lugar del ataque criminal fueron convocados los pesquisas de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) que dialogaron con los vecinos de la populosa barriada, confirmaron que el ataque a tiros fue hecho desde una camioneta Renault Duster gris, y surgió el apodo de uno de los atacantes. Simultáneamente, agentes del área Científica de la misma dependencia, ejecutaron los peritajes criminalísticos de rigor en la escena del crimen.

Informaron la novedad sobre el caso y sus consecuencias a las Jefaturas de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe y de la Policía de Investigaciones (PDI), ambas de la Policía de Santa Fe, y estos hicieron lo propio con los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, que ordenaron que el cadáver sea llevado a la morgue judicial para la realización de la autopsia.