Mataron a dos hermanastros en barrio Guadalupe Oeste
Los ejecutores serían integrantes de una banda que actúa en la zona. Las víctimas son Facundo Segado, de 14 años, y Abel Villarroel, de 19. Los asesinaron en cuestión de horas. Sería una venganza.

Martes 03 de Junio de 2014

Faltaban algunos minutos para llegar al mediodía de la víspera, cuando los llamados telefónicos provenientes de barrio Guadalupe Oeste arreciaron a la central policial 911. En todos los casos pedían la urgente presencia policial en calle Ayacucho al 1.500 y al 1.600, ya que se escucharon las deflagraciones de numerosos disparos de arma de fuego.

El resultado fue que un menor de 14 años fue alcanzado por uno de esos balazos en su espalda, y corrió desesperadamente desde un pasillo ubicado sobre Ayacucho al 1.600 hasta la misma arteria al 1.500, muy cerca de una plaza pública y allí se desplomó. Uno de los vecinos subió a la víctima a su auto y lo trasladó hasta el hospital Iturraspe de la capital provincial pero, a su arribo, los médicos de la guardia constataron que había fallecido.

Consternación en todo el barrio

Pero pasado el mediodía, la  noticia sobre el fallecimiento de Facundo Segado, de 14 años, causó consternación entre los habitantes del barrio El Chaqueño. Después arribaron al lugar adonde se consumó el ataque, los agentes del tercio de guardia de la comisaría 8ª de Santa Fe, los pesquisas de la División Homicidios, el fiscal regional Ricardo Fessia y los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios, Cristina Ferraro y Jorge Nessier.

Lo que dijo el fiscal Fessia

El fiscal Fessia, en diálogo con Diario UNO de Santa Fe, tenía en su mano un envoltorio como los que son usados para la manufactura de dosis de estupefacientes, marihuana o cocaína, y dijo que ellos pudieron constatar que había una gran cantidad de envoltorios de las mismas características tiradas en un largo pasillo que une los dos extremos de una manzana, y en todo el derrotero en el que corrió el menor Facundo Segado, hasta caer gravemente herido.

También dijo que en el plano de la investigación criminal no se descartaba ninguna hipótesis de investigación y, además, que recurrirían a los peritos químicos de la ex Drogas Peligrosas para conocer qué tipo de estupefacientes contenían. Además, tenían en cuenta que la presencia de la droga podría estar en la lista de elementos a tener en cuenta a la hora de entender el crimen del adolescente Segado.

Peritajes criminalísticos

Finalmente, los agentes de la Policía Científica realizaron los peritajes criminalísticos de rigor y secuestraron vainas servidas de pistola calibre 9 milímetros.

Mismo barrio, otro homicidio

Pero cuando faltaban algunos minutos para llegar a las 17, el hermanastro de Segado, Abel Villarroel, de 19 años, fue emboscado por un grupo de jóvenes en adyacencias de Azcuénaga y Pasaje Mitre. Le descerrajaron varios disparos a quemarropa y uno de ellos le impactó en la nuca y tuvo orificio de salida en el rostro, dejando a la víctima completamente ensangrentada y agonizante.

En este caso también, un vecino sacó su auto particular y trasladó a Abel Villarroel hasta el hospital Cullen de la capital provincial, y los médicos lo recibieron en shock room para pacientes en estado crítico, pero inmediatamente constataron que la víctima había fallecido ya que el disparo atravesó zonas vitales. 

La relación entre uno y otro

Los pesquisas policiales de la División Homicidios como sus pares de la comisaría 8ª de Guadalupe, dedujeron que ambos sucesos podrían tener una estrecha vinculación, al punto que surgió de algunos testimonios de vecinos la presunta identidad de los atacantes de Facundo Segado, que serían los mismos que ejecutaron a balazos a Villarroel.

Esa información vital fue debidamente informada a los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios, Ferraro y Nessier, y también fue puesto al tanto el fiscal regional Ricardo Fessia.