Jueves 15 de Julio de 2021
Momentos de terror y violencia extrema vivió un comerciante en barrio Unión-Progreso y Libertad de Barranquitas cuando un delincuente armado ingresó a su local de ropa y lo apuntó con un arma de fuego en la cabeza frente a su hijo de 7 años en busca de dinero y mercadería.
El hecho delictivo ocurrió este miércoles sobre el mediodía en un local comercial ubicado en avenida López y Planes al 3.900. Gastón, comerciante con mucho años en la zona de Barranquitas, estaba en el interior del comercio con su hijo de 7 años. En un descuido, dejó la puerta sin traba e ingresó un joven con capucha. "Fue un segundo que sentí que alguien entraba; cuando lo miré a la cara y además observé sus manos en los bolsillos, me di cuenta de lo que pasaría momentos después", comenzó contando Gastón a UNO Santa Fe.
"Lamentablemente lo que me pasó es parte de la inseguridad que estamos viviendo hoy en la ciudad. Me robaron muchas veces como comerciante, pero nunca frente a mi hijo y con un arma apuntándome a la cabeza; es una sensación que no se la deseo a nadie", subrayó Gastón y continuó agregando: "Lo que más recuerdo es cuando el delincuente ingresó al local y rápidamente sacó el arma y me obligó a tirarme al piso detrás del mostrador donde estaba mi hijo haciendo un dibujo para la escuela".
"Fue muy desesperante no poder proteger a mi hijo de esa secuencia de violencia extrema mientras me amenazaban de muerte con un arma en la cabeza", resaltó el comerciante de barrio Barranquitas y recordó lo que el delincuente vociferaba en todo momento: "Cerrá la boca, no me mires y dame toda la plata porque sino te quemo acá nomás delante del pendejo".
Acto seguido, con el comerciante reducido en el piso y boca abajo, ingresaron más ladrones al local (Gastón tirado detrás del mostrador solamente escuchaba voces varias y corridas por todo el comercio) y en bolsas se llevaron una gran cantidad de prendas de vestir, además de una computadora portátil, un celular y un reloj inteligente. Finalmente se dieron a la fuga y la víctima del robo se incorporó del piso para abrazar a su hijo de 7 años.
"Tenemos un Estado que no nos cuida ni protege. Es mi triste el lugar que tiene que ocupar el comerciante sin ningún tipo de apoyo estatal y con la incertidumbre de no saber cuando te puede volver a pasar", reflexionó Gastón y preguntó con la voz resquebrajada de bronca, angustia e impotencia: "¿Dónde están los políticos que votamos para nos representen?, ¿A nadie se le ocurrió pensar en ayudar a los miles de comerciantes, víctimas de robos en la ciudad, con algún descuento de impuestos o subsidio por inseguridad?, ¿O tenemos que seguir bancando la presión impositiva y al mismo tiempo rezando para que no nos maten?".