Domingo 15 de Diciembre de 2013
Gonzalo Villatoro
villatoro.gonzalo@diariouno.net.ar
General Alvear. Después de pasar por una pesadilla que difícilmente olvidará, una de las propietarias de Calzados Mora que fue asaltada y abusada el 26 de noviembre dio con su atacante en las redes sociales y alertó a la policía, que lo detuvo, y más tarde lo señaló en persona en la rueda de reconocimiento.
Tras el ataque de aquella tarde, los días habían pasado sin que la policía diera con pistas contundentes. Hasta que llegaron a oídos de la víctima los comentarios sobre el cambio radical de look de un joven –ella no lo conocía– y, en especial, la preocupación de los familiares de éste por mostrar un comportamiento extraño que coincidía con aquellos días en los que fue asaltada y abusada.
Fue allí cuando comenzó a rastrearlo por las redes sociales. No tardó demasiado: las fotos arrojaron las primeras semejanzas con ese rostro que la había atormentado. Este viernes volvió a tenerlo enfrente y lo marcó certeramente como su victimario.
Luciano Tripe (22) quedó imputado por los cargos de robo agravado en concurso real y abuso sexual agravado por el uso de armas.
La detención de Tripe la llevó a cabo la División Investigaciones en la mañana de ese viernes. Luego efectuaron el reconocimiento.
Tras tomarle declaración indagatoria, el juez de Instrucción Néstor Murcia negó el pedido de excarcelación elevado por la defensa, argumentando que el joven podía entorpecer el proceso ante el riesgo de fuga, ordenando así su traslado a la Cárcel de Encausados de San Rafael.
Cuando el asalto y el abuso sexual se hicieron públicos, a fines de noviembre, hubo un escalofrío generalizado en la sociedad y la fuerza policial, que no contaba con antecedentes de delitos de ese en tierras alvearenses.
Premeditado
Ese martes 26, mientras la mujer estaba en el salón de belleza lindante a la zapatería, el hombre se tomó el trabajo de ir a buscarla hasta allí haciéndose pasar por un cliente.
Sin escrúpulos y con buenos modales, preguntó por ella y luego ambos fueron al local. Por unos instantes siguió con la farsa, pero cuando la dueña se distrajo sacó una navaja y reveló sus verdaderas intenciones.
Empuñándola con actitud amenazante, la intimó para que le entregara el dinero. No satisfecho, la obligó a ir a la parte de atrás y bajo el filo del cuchillo la sometió a abusos.
Los primeros datos que condujeron a los efectivos de Investigaciones al sujeto los aportó el rastreo satelital del celular que le robó a la mujer. Su última ubicación –surgió cuando lo atraparon– fue cerca del domicilio del criminal, pero los detectives no lo tenían identificado y no podían adivinar la conexión.
Los investigadores obtuvieron otro dato significativo: Tripe partió a San Luis tras del atraco y pasó unos días allí. Luego volvió, pero rapado.