Néstor Vázquez, el hombre que volvió a nacer: "Yo le decía a Dios que no me quería morir"
A seis meses de ser atacado por sicarios, el diseñador de UNO Santa Fe recordó aquel episodio del 29 de octubre en el cual casi pierde la vida. Desde el gobierno ofrecen una recompensa para quien contribuya con información del caso.

Viernes 05 de Mayo de 2017

A los 43 años el diseñador de UNO Santa Fe, Néstor Vázquez, sabe que su vida ya no es la misma y no volverá a ser como era antes. El 29 de octubre del 2016 salió del cierre del diario y cuando llegó a su casa de Junín y San Jerónimo, en plena Recoleta, dos sicarios aparecieron en moto, se le pusieron a la par y le dispararon a sangre fría dos balazos de un arma calibre 9 mm, los cuales impactaron en su rostro. Ambos se fugaron, mientras que Néstor quedó tirado en el interior de su Renault Kangoo, inmóvil y sin entender por qué sufrió semejante e inesperado ataque.

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Seis meses después de aquel grave incidente, Néstor entiende que está vivo de milagro. No encuentra otra explicación para lo que le sucedió. Aún menos su familia, amigos y también sus compañeros de la redacción, con quienes compartió los minutos previos al salvaje y repentino ataque.

Con custodia policial por 24 horas en su casa, Nestúm -como lo dicen todos en este diario- trata de construir su nueva vida, esa que se fundó a partir del intento de homicidio sufrido a fines de octubre del año pasado. No es nada fácil, pero trata de hacerlo, a pesar de que los recuerdos golpean de a rato su mente.

Además, por momentos piensa que quienes lo intentaron matar puede que hayan estado a la par de él en la vía pública sin que él se enterara. No los vio ya que iban encapuchados. Fue todo muy rápido.

De todas formas sostiene. "Yo me acuerdo de todo", dijo a UNO en torno a lo que fue aquel brutal episodio. "Viste cuando se queda sin señal el televisor que te queda un zumbido y todo se pone en silencio, así me sentí", recuerda sobre la sensación que sintió tras los dos disparos que impactaron en su rostro. "El otro día viendo una película pusieron ese efecto y me entró el miedo, recordé todo", indicó.

"Se me endureció todo el cuerpo. No me podía levantar y a su vez me ahogaba con la sangre", detalló. Entre lagrimas recordó lo solo que se sintió en ese lapso de segundos hasta que fue asistido por una ambulancia. "En ese momento sabes que te morís y pensás: ¿así me voy a ir de este mundo?", remarca.

Ya quebrado confesó "Pensás que querés despedirte de un montón de gente. Querés decir las últimas palabras a tu gente. Lo que no les dijiste, se lo querés decir". "Yo le decía a Dios que no me quería morir", destacó.

La vuelta de Néstor a su casa no fue fácil. La primera noche costó mucho. "No quería quedarme solo. Es más, tuve que decirle a mi hermana que viniera a acompañarme porque no quería dormirme. Le decía que me despierte porque tenía miedo de dormirme y no despertar", recordó.

Afortunadamente con el correr de los días los miedos a los disparos, a los ataques fue disminuyendo -de a poco-, para volver a construir su vida, la cual siente que es totalmente nueva. "Extraño muchísimo el diario. El ambiente, mis compañeros, la locura habitual", concluyó Néstor, quien se encuentra bajo licencia médica.

Una recompensa

El brutal ataque que sufrió Néstor no tiene detenidos ni sospechados -nunca los tuvo. Lo único que se deslizó fue una versión de que el diseñador del UNO Santa Fe fue confundido por los matones con un vecino de él, quien tiene una fisonomía y rasgos muy parecidos.

Ante tal situación, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, oficializó esta semana el ofrecimiento de una recompensa de un millón de pesos para quien, o quienes, puedan contribuir con datos precisos y útiles que ayuden al esclarecimiento del ataque que le cambió la vida a Néstor y a toda su familia.