Miércoles 23 de Mayo de 2012
Un joven de 16 años recibió en esta ciudad una brutal paliza la madrugada del domingo por parte de seis jóvenes, que le ocasionaron serias heridas. El episodio, ocurrido cerca de calle Chile al 500, se suma a la reciente golpiza de la que fue víctima un joven de la misma edad en María Teresa, en una escalada de violencia que preocupa cada vez más a la sociedad. En el caso del chico de Venado, fueron varios los testigos de la agresión.
Nicolás Escudero tiene 16 años y vive en el populoso barrio San Martín. Regresaba a su casa la madrugada del domingo cuando fue interceptado por seis jóvenes de la zona, que le partieron la mandíbula, le rompieron varias piezas dentales y le fisuraron el cráneo, según contó su mamá, Daniela López.
Identificados
"En el barrio nos conocemos todos y por lo menos a dos de los seis chicos los tenemos plenamente identificados. Son pibes que tienen la edad de Nicolás y algunos son más grandes", dijo la madre.
El adolescente está internado en el hospital provincial Alejandro Gutiérrez y deberá someterse a varias cirugías reconstructivas, aunque se encuentra fuera de peligro y, según pudo constatar este diario en una visita a la sala donde se encuentra internado, está plenamente consciente, permanece con suero y no presenta graves daños exteriores.
Pedido de colaboración
Daniela fue quien inició ayer un periplo por los medios de comunicación y solicitó a la gente que colaborara a la hora de determinar las responsabilidades, ya que, aduce, hubo muchos testigos del incidente. Sin embargo, y a pesar de esto, nadie intervino, y se salvó de que le continuaran pegando porque pudo correr hasta su casa. "Agradezco toda la ayuda de la Municipalidad, pero esto debe servir para que no vuelva a suceder", dijo la mujer al borde del llanto a medios locales.
Según la madre, que ayer acompañaba a Nicolás en la sala del hospital junto con un grupo de amigos, su hijo "es un chico que jamás busca problemas, sale muy poco, solo para tocar la guitarra con sus amigos. Quienes lo agredieron en los alrededores de Chile al 500 son una grupo al que todo el mundo conoce", aseguró. En la misma sintonía, los amigos de la víctima, le dijeron a LaCapital que el chico es "incapaz de molestar a nadie".
Iba a su casa
A Nico comenzaron a pegarle la paliza "cerca de las 3 de la madrugada del domingo". El adolescente se dirigía a su vivienda luego de estar en la casa de un amigo. En el camino lo interceptaron para pedirle la hora y rápidamente comenzaron las agresiones. Según se supo, le pidieron celular y dinero y ante la negativa comenzaron a golpearlo ferozmente. Su mamá explicó que "Nico no tiene ni siquiera celular y caminaba sin dinero, lo que fue utilizado como excusa por los agresores para ensañarse con él", relató al borde de las lágrimas. Los agresores tendrían antecedentes, serían mayores y ya estarían identificados al menos con seguridad uno de ellos.
Como resultado de la brutal agresión, el chico tiene la mandíbula fracturada en dos partes, perdió piezas dentales frontales inferiores y tres dientes de arriba. Continúa internado, fuera de peligro, en el Hospital Gutiérrez, Y según afirmó Daniela, el municipio ayudaría con los gastos, ya que la familia carece de obra social.