Fueron minutos muy dramáticos, de mucha violencia los que se vivieron este jueves en la esquina de Estanislao Zeballos y San Jerónimo, cerca de las 19.20 cuando dos sujetos ingresaron a punta de pistola a la farmacia Camilatto. "Te digo la verdad, pensé que nos mataban a todos", recordó el farmacéutico santafesino. Los delincuentes se llevaron mas de 5 mil pesos en efectivo y $10 mil en medicamentos.

Parecía un día más para la pareja de farmacéuticos que atienden su comercio en barrio Belgrano. Justamente estaban atendiendo a un cliente cuando sonó el timbre del local. Para ingresar al mismo, sí o sí hay que esperar que activen el portero eléctrico desde el interior. "Siempre observamos la presencia de las personas antes de abrir, para saber si atendemos a través de la ventana o abrimos la puerta; es triste, pero es así como tenemos que tomar medidas de seguridad", contó el comerciante santafesino.

"Cuando abro la puerta, veo que automáticamente detrás del joven ingresa otro de forma acelerada. Ahí me di cuenta que nos iban a robar. Yo estaba atendiendo a un cliente y mi señora recibió la consulta de los recién ingresados", sostuvo el farmacéutico y continuó: "Pidieron una tableta de Ibuprofeno y al instante uno de los dos saca un arma y nos comienza a apuntar".

Los maleantes en todo momento actuaron a cara descubierta. Hicieron pasar al cliente que estaba en la farmacia del otro lado del mostrador y uno de los delincuentes saltó el mismo mueble para ir directamente a la caja registradora.

"Me apoyó el arma en la cabeza y me pidió toda la plata de la caja. Cuando observó que había poco dinero, el muchacho se puso muy nervioso pensando que estábamos escondiendo más en otro lugar. Ahí empezó a gritar y no me quedó opción que darle la billetera donde tenía algo así como 4 mil pesos", narró el titular de la farmacia y siguió: "Justo mi mujer observó que mi teléfono celular estaba a la vista y rápidamente lo tomó y lo guardó en su bolsillo para que no lo roben". Según contó la pareja entrevistada por UNO Santa Fe, fue en ese momento que el ladrón que estaba sin el arma se inquietó por la acción y le dijo a su compañero de atraco: "Quemala, que te dé todo o quemala". 

"Ahí pensé que nos mataban a todos, porque el sujeto que tenía el arma la cargó y apuntó contra mi mujer", recapituló angustiado el farmacéutico. Finalmente la pareja convenció a los delincuentes que no había más dinero que llevarse y se dieron a la fuga a bordo de una moto, sin antes llevarse una gran cantidad de medicamentos exhibidos en las estanterías por una suma aproximada a los 10 mil pesos.