Viernes 20 de Septiembre de 2013
El acusado del crimen de una joven que apareció muerta en un aljibe en Reconquista confesó la autoría del hecho pero negó haberla torturado. Indagado por el juez de Instrucción Virgilio Palud, Fernando Ortiz admitió haber matado "sin querer" a Celia Ortiz, una chica de 23 años que estuvo desaparecida dos semanas. El herrero de 34 años narró que se negó a darle plata a la muchacha y ella comenzó a pegarle, por lo que tomó un hierro, le pegó en la cabeza y la mató.
El rastreo de las comunicaciones telefónica mantenidas por Celia el 31 de agosto, cuando fue vista por última vez, encaminó las pistas hacia Fernando, un ex novio a quien la joven seguía frecuentando.
Detenido el viernes pasado, al día siguiente Ortiz orientó a los pesquisas sobre el lugar donde finalmente fue hallada Celia: un campo ubicado a unos 150 metros de la casa del herrero. El cuerpo, que presentaba signos de tortura, estaba en el fondo de un aljibe junto a una mochila con algunas pertenencias.
Tras el hallazgo Ortiz quedó imputado por el homicidio y el miércoles último fue indagado por Palud. Según diversos portales de noticias de la zona, el acusado contó lo ocurrido la noche del sábado 31 de agosto. Dijo que Celia le pidió dinero y ante su negativa comenzó a golpearlo y agredirlo con un ladrillo. En ese contexto, según su relato, él tomó un hierro con la intención de pegarle en la espalda. Pero la golpeó en la cabeza y eso le provocó la muerte, según afirmó el acusado, que además negó haberla torturado.
Según el relato, Celia cayó muerta y Ortiz esperó un par de horas hasta que, pasada la medianoche del sábado, decidió arrastrar el cadáver hasta un aljibe en desuso de la estancia La Manuela, donde arrojó el cuerpo y lo tapó con tierra y escombros.
Conmoción
La detención de Fernando conmocionó a Reconquista, especialmente al entorno de la víctima con quien el acusado mantenía una relación estrecha que se había intensificado mientras la mujer estaba desaparecida.
Medios de Reconquista reflejaron anécdotas como el cordero que Ortiz llevó para compartir con la familia de Celia el día anterior a ser detenido. Tampoco pasó inadvertido que últimamente se lo viera en una moto nueva, habida cuenta de que la muchacha asesinada había cobrado recientemente unos 20 mil pesos de una indemnización por un accidente de tránsito.
En este contexto, familiares y allegados a la joven hicieron el miércoles una marcha de silencio en torno a la plaza mayor de la ciudad, con la intención de repudiar al detenido.
"Le pido al juez que lo siente delante mío para que me diga por qué le hizo eso a mi hija. El veía como yo sufría. Que nunca más salga, que se quede ahí porque nadie está a salvo si él sale", dijo a Reconquista Hoy Margarita, madre de la víctima.