Policiales
Martes 26 de Septiembre de 2017

Recuperaron la libertad los tres involucrados en la venta de un bebé por 30.000 pesos

La abuela del menor y el matrimonio que lo había comprado a la mujer estaban detenidos desde el domingo. UNO Santa Fe dialogó con la fiscala del MPA, Laura Urquiza, sobre el caso y las particularidades únicas y excepcionales que lo rodearon

Durante la jornada de este martes fue realizada la audiencia de prisión para una mujer –identificada como G.Z., de 40 años– y un matrimonio –ella N.S., de 32 años, y él E.P., de 33–, sobre la base de la imputación que prevé el artículo 146 del Código Penal Argentino, sobre "la sustracción de un menor de 10 años del poder de sus padres, tutor o persona encargada de él, y el que lo retuviere u ocultare".
En la audiencia estuvo presente la fiscala del Ministerio Público de la Acusación, Laura Urquiza, que resolvió que las tres personas transiten el proceso en estado de libertad, sin perjuicio de la prosecución de la causa y sujetos a la evolución de todo lo investigado.
El caso es el del bebé –que el próximo viernes 29 de septiembre cumplirá 6 meses de vida– que fue vendido el 31 de mayo por su abuela en 30.000 pesos, a un matrimonio de la ciudad de Esperanza. Ambos admitieron el pago de esa suma.

El bebé fue rescatado el sábado a la tarde, durante la ejecución de un allanamiento a una vivienda de esa ciudad, medida que fue cumplida por los pesquisas de la Policía de Investigaciones (PDI), adonde también secuestraron los documentos del bebé: DNI, partida de nacimiento y carné de vacunación.

Contradicciones
UNO Santa Fe dialogó este martes con la fiscala MPA, Laura Urquiza, que desde un principio admitió la complejidad del caso que se inició con una denuncia de la madre del bebé realizada durante la jornada del viernes, y que luego fuera modificada el sábado por la misma denunciante.

Urquiza apuntó directamente respecto de la naturaleza de los hechos investigados, ya que versaron inicialmente sobre la sustracción y venta del bebé de dos meses. Luego se sumaron otros elementos controversiales a la hora de comparar la primera con la segunda denuncia, y lo expresado por la abuela y los esposos.

Ese extremo, el del bebé vendido y comprado por 30.000 pesos, quedó completamente corroborado por los integrantes del matrimonio, ya que estos desde un principio, cuando se produjo su aprehensión en su casa, le dijeron a los policías y frente a testigos que ellos pagaron esa suma en efectivo a la abuela del bebé, aunque el pacto dinerario inicial alcanzaba los 50.000 pesos.
Urquiza dijo con relación a la salud del bebé que fuera rescatado durante el allanamiento en la vivienda de Gálvez al 1500, que ordenó la inmediata revisión del médico policial, dando cumplimiento a los extremos legales. Además, la situación fue debidamente informada a los funcionarios de la Subsecretaría del Menor, la Adolescencia y la Familia, como así a las autoridades del área social de la Municipalidad de Esperanza.



Embed



Diferentes versiones
La condición de extrema vulnerabilidad de la madre del bebé y las flagrantes contradicciones que surgieron a medida que avanzaba la investigación de los pesquisas de la Policía de Investigaciones (PDI), Oficina de Trata de Personas y de Violencia de Género, con la fiscala Laura Urquiza, fueron la constante que rodeó este episodio y que, aún hoy, luego de ser resuelta el domingo la audiencia imputativa y este martes la audiencia de prisión preventiva, todavía es materia de una profunda investigación.

La madre del bebé dijo que deambuló cuatro meses con su otro hijo de dos años y vivió en lugares públicos de la ciudad de Esperanza. También señaló que estuvo viviendo en la casa del matrimonio junto a su hijo, que es el bebé que había vendido su abuela. Además, según se encuentra confirmado en las testimoniales de la causa, dijo a funcionarios del área social de Esperanza que su bebé había fallecido.

Extremos considerados
La consideración por las que se dejó en libertad a las tres personas, bajo ningún punto de vista modifica lo investigado y declarado, mientras se profundiza la investigación del caso. Además porque en ambos casos, la abuela tiene 40 años y varios hijos pequeños, como así también posee el matrimonio comprador, hijos de corta edad, imponiendo una necesaria cuota de humanidad sobre el caso.