Domingo 27 de Abril de 2014
Este domingo por la tarde, después de las 19, el fiscal Gustavo Urdiales regresó con su familia a su vivienda ubicada a escasas cinco cuadras de la Casa de Gobierno, y encontró todo desordenado y con signos de que lo habían visitado los cacos. Alcanzó a registrar la faltante de elementos electrónicos tales como máquinas fotográficas, computadoras, pen drive, juegos de los chicos, y otros elementos de los que sólo estará seguro cuando haga la lista de sus bienes.
Diario UNO de Santa Fe mantuvo un diálogo en la puerta de la vivienda de Urdiales, que narró gentilmente el difícil momento por el que atravesaba toda su familia y lo hizo en presencia de sus hijos, admitiendo la adversidad desde el mismo instante en el que regresaron a la vivienda familiar, abrieron la puerta de calle y se encontraron con toda la casa patas para arriba, y la evidencia inconstrastable de la presencia de ladrones durante el curso de la tarde.
Le toca a cualquiera
Urdiales, con franqueza admitió que esto que le pasa es lo mismo que le pasa todo el tiempo a la gente, y que no dejaba de reconocer el mal momento familiar que proviene como consecuencia de saber que estuvieron extraños en la casa en la que se habita con su familia.
A pesar del gran desorden reinante en el interior de la finca, ya que todo estaba completamente dado vuelta, era evidente que los ladrones trataron de buscar todos los elementos de valor que pudieron llevarse, y a su paso no tuvieron ningún prurito en derribar muebles, tirar abajo pilas de ropa, en fin, fue como un ciclón que arrasó el orden interno de su casa. Solo constató la faltante de los elementos narrados, pero estimó que son muchos más.