Secuestraron 15 ladrillos con estupefacientes enterrados en un pozo en la cárcel de Las Flores

Durante la requisa en los pabellones, además, los gendarmes secuestraron varios teléfonos celulares

Viernes 07 de Febrero de 2025

En la tarde del jueves, un oficial del Servicio Penitenciario provincial que se encontraba en funciones en la cárcel de Las Flores, en el norte de la ciudad de Santa Fe, informó a sus superiores sobre el presunto hallazgo de estupefacientes en el interior de un pozo dentro del penal.

Ante la alerta, las autoridades penitenciarias dieron aviso a la División de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI), cuyos agentes se trasladaron al lugar y constataron la existencia de al menos 15 ladrillos de droga escondidos en el pozo. Si bien no se brindó información oficial sobre el pesaje total de la sustancia secuestrada, se estima que cada ladrillo podría contener entre 850 gramos y un kilogramo de estupefacientes.

El hallazgo de la droga dentro de la cárcel reaviva la preocupación sobre los controles penitenciarios y el posible ingreso de sustancias ilícitas a través de visitas o conexiones internas.

Droga enterrada en la cárcel de Las Flores.jpg

Secuestro de celulares

Siguiendo el protocolo, la sustancia fue sometida a un narcotest y se dio intervención al fiscal federal N°1, quien ordenó la inmediata cadena de custodia y la participación de Gendarmería Nacional. Durante la requisa en los pabellones, los gendarmes secuestraron varios teléfonos celulares, elementos clave para la investigación, ya que podrían aportar información sobre una posible red de narcotráfico operando dentro del penal.

Hermetismo y avance de la investigación

Dada la gravedad del caso y sus potenciales derivaciones, las autoridades mantienen un estricto hermetismo sobre la investigación en curso. Se busca evitar filtraciones que puedan entorpecer el avance de la causa y frustrar futuras diligencias.

El hallazgo pone nuevamente en el centro del debate la seguridad en los penales de la provincia y la efectividad de los controles para evitar el ingreso de drogas y celulares, elementos esenciales en la logística del crimen organizado dentro de las cárceles.