Martes 30 de Mayo de 2017
En horas de la tarde del lunes, en la localidad de Tacuarendí en el departamento General Obligado, policías de la Guardia Rural Los Pumas y de la Unidad Regional 9° General Obligado, ambos de la Policía de Santa Fe, allanaron un local comercial dedicado a la venta de pescado.
Allí lograron constatar una variada gama de anomalías que los llevaron al secuestro de 700 kilogramos de pescado de las especies surubíes, sábalos y dorados, que estaban en lugares inapropiados e inhabilitados para el consumo humano; dado que, además, las heladeras no contaban con la cadena de frío necesaria como tampoco las habilitaciones municipales y bromatológicas obligatorias.
Ilegalidad total
La situación fue rematada con la inexistencia de factura por la compra de los pescados y que una gran parte de ellos estaban en descomposición, según la constatación de un profesional del área de Bromatología, ya que no eran aptos para consumo humano.
Leyes aplicadas al caso
Informaron sobre la novedad del resultado del procedimiento policial a la Jefatura de la Guardia Rural Los Pumas y de la Unidad Regional 9° General Obligado, y éstos hicieron lo propio con el fiscal en turno de la ciudad de Las Toscas, que ordenó identificar al propietario del comercio en el marco del artículo 206 del Código Penal Argentino.
Este último trata sobre la comisión de delitos contra la salud pública, y sobre la infracción a la ley provincial 12.212 sobre "Manejo sustentable del recurso pesquero", y que los 700 kilos de pescado secuestrado sean desnaturalizados en una industria frigorífica de la ciudad de Reconquista.