Policiales
Miércoles 20 de Junio de 2018

Testigos intentaron favorecer a Nahir con la teoría del disparo accidental

Un par de policías, amigos del papá de la imputada declararon para marcar que del uso de la 9 mm se puede producir balazos por error. También una familiar comentó que Fernando agredió a la acusada en uno de los tantos encuentros.

Los testigos aportados por la defensa de Nahir Galarza en la octava jornada del juicio que se le sigue a la joven por el crimen de su novio, Fernando Pastorizzo, apuntaron a mostrar que los dos disparos contra el joven fueron "accidentales" y que, entre ambos, no existía un vínculo sentimental.


Además, en caso de que se comprobara el vínculo, la defensa rozó un complicado límite al plantear que Fernando Pastorizzo podría haber ejercido violencia de género contra Nahir, quien este martes observó en silencio y con aparente tranquilidad el desarrollo de la audiencia.


Uno de los puntos salientes de la jornada estuvo en la presencia en la sala de los tribunales de Gualeguaychú, de Brígida María Gálvez, abuela de Nahir quien vive en la planta baja de la casa que la joven ocupaba junto a sus padres y su hermanito.


Violencia de Fernando

La abuela de Nahir dijo que lo conocía "poco" a Fernando Pastorizzo, y relató que unos días antes del hecho trágico, ella escuchó gritos y descubrió que la joven era violentada.


"Una madrugada sentí que gritaban Y yo me levanté y sentí la voz de mi nieta que gritaba: soltame, soltame... La tenía de los pelos y del cuello, y le pegué el grito: soltala. Y agarró la moto y se fue", relató Brígida María Gálvez.


La abuela agregó que luego de ese episodio, Nahir le dijo "por favor, abuela, no le contés nada a mis padres". Añadió que la vecina María Inés Correa le dijo que "esto no es de ahora".


A pesar de que lo conocía poco a Fernando Pastorizzo, la abuela de Nahir dijo que "cada vez que venía, estaba un ratito en la vereda y se iba", y agregó que "las veces que lo veía, nunca le tomó la mano, nunca le daba un beso".


•LEER MÁS: ¿Qué dijo el ginecólogo de Nahir Galarza sobre las lesiones en la entrepierna?

Consultada por el comentado viaje a Brasil de la familia Galarza, en la que incluyeron a Fernando, la abuela manifestó que "una sola vez viajaron. El chico este fue invitado como un amigo del colegio, como amigo de Nahir".


El ginecólogo

Máxima informó que, en primera instancia, declaró el médico Víctor Adriel García, ginecólogo de la joven en el Sanatorio Adventista.


El médico dijo en la audiencia que el 22 de diciembre de 2017 constató una "lesión cutánea en región interna del muslo izquierdo" de Nahir, a lo que sumó "pequeños moretones en los brazos, muy suaves, de tinte verdoso, de varios días".


Reveló que le preguntó por la lesión a Nahir, y la joven le dijo que "había salido, había tomado algo y no recordaba".


Disparos accidentales

Para avanzar en su planteo de que los dos disparos que mataron a Fernando Pastorizzo fueron accidentales, declararon tres policías.


Juan Cruz Ramírez dijo que trabajó con el oficial Marcelo Galarza, padre de Nahir, como jefe suyo.


Sobre el arma 9 mm que utilizan los policías, dijo que "la puede manejar cualquiera", aunque agregó que "una persona que no la maneja se puede asustar, es muy probable que se le escape un disparo. Por la sensibilidad del gatillo, sí, se puede escapar más de un disparo. Y por la situación de miedo, el dedo sigue gatillando".


El policía Eduardo Javier Acuña, que ha integrado grupos especiales como francotirador, toma de rehenes y armas, dijo que la pistola 9 mm puede producir disparos accidentales.


El policía Sergio Emanuel Cabral, que trabajó con Marcelo Galarza en rutas, montes, dijo que en esa función están "en riesgo constantemente".


Cabral manifestó que Galarza tuvo episodios "traumáticos" cuando participó en un procedimiento en Concordia que terminó con la muerte de un narco, y que luego sufrió un atentado en su casa, hechos ocurridos en la década del noventa.


El policía marcó que sabe de accidentes con las armas policiales, y que Galarza podría haber guardado su arma de una manera especial como consecuencia de ello. "El oficial solía utilizar el arma con una munición en recámara y sin el seguro", indicó.


También dijo que "en un caso de excitación, como en un accidente de tránsito, la gente no está preparada, tiende más a acelerar que a frenar", dijo al explicar la reacción de una persona no acostumbrada al uso de armas.