"Esto es un sueño del que quiero despertar, me siento muy mal. Es difícil, nunca se me hubiera pasado por la mente que iba a pasar algo así", dijo Yamina Kroh la mamá de Nahir Galarza, la joven de 19 años que asesinó a Fernando Pastorizzo en la ciudad de Gualeguaychú.

Enseguida reveló: "Ella me dijo que estaba sufriendo, que estaba mal. Yo, cuando la vi que estaba lastimada quería ir a hacer la denuncia. Pero me dijo "no mamá, no te metas, porque son mis cosas". Le dije: 'bueno, pero vamos a hacer la denuncia. Te acompaño. Seguro que papá también". Y me respondía: "no ma, no quiero tener más problemas de los que tengo". Estaba amenazada", afirmó la mujer en diálogo con el diario Clarín.

En línea con la versión de su marido y los abogados defensores, Yamina ubica a su hija en el lugar de víctima de violencia ejercida por Fernando Pastorizzo, con quien la joven mantenía una relación amorosa. Relata que se enteró de esa situación poco antes de Navidad. "Nosotras vamos al gimnasio juntas todas las mañanas, (Nahir) tenía un moretón acá --dice mostrando la palma de su mano derecha--. Tenía un anillo que era una coronita y se le había roto todo. Tenía todo lastimado", aseguró la mamá de la joven detenida.

Mientras Yamina hablaba con los periodistas en la puerta de los tribunales, pasó un auto y un hombre gritó desde la ventanilla: "¡Asesinos!". Esa es la realidad que hoy transita la familia de Nahir. "La gente te dice cosas. Todos quieren lincharla, pero ya está, ya se entregó. Ya va a pagar por lo que hizo. Pero la gente es mala. No sé para qué hacen marchas, no sé qué quieren. ¿Que la ponga en medio de la plaza y todos la linchen? No sé, no entiendo", dice la mujer, quebrada en dolor, pero sin perder la calma. "Es difícil vivir con todo esto. Seguramente acá no nos vamos a quedar mucho tiempo", agregó. "¿Cómo lo va a entender mi hijo? ¿Cómo le trato de explicar algo que va a ser inexplicable?", se pregunta.

Fuente: UNO Entre Ríos