Lunes 28 de Agosto de 2017
Tras ser detenido el sábado pasado, la Justicia provincial imputó este domingo al comerciante santafesino acusado de golpear a su pareja en su vivienda particular del barrio privado La Tatenguita.
La atribución de los delitos estuvo a cargo del fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Roberto Apullán, quien acusó a B.P.M., de 49 años, del delito de "lesiones graves dolosas agravadas por el vínculo" por haber golpeado a una mujer de 47 años en el rostro y otras zonas del cuerpo.
No obstante ello, se dispuso la libertad por lo que el imputado transitará el proceso en esa condición bajo una serie de compromisos asumidos durante la audiencia imputativa realizada ayer por la mañana en los tribunales de Santa Fe.
Estos compromisos se basaron en que el imputado deberá excluirse de la vivienda. Además tendrá el impedimento de ingresar al predio y no podrá estar a una distancia no menor a los 300 metros respecto de su victima. En tanto, tendrá que abonar mensualmente un monto de dinero a la pareja y también deberá hacerse cargo del pago de todos los impuestos, tasa y expensas del inmueble del country.
La detención del comerciante se dio pasadas las 2 de la madrugada del último sábado luego de que agentes de la Subcomisaría N° 15 de la ciudad de Santo Tomé llegaran hasta su domicilio. Los mismos arribaron luego de que la propia víctima denunciara que fue golpeada salvajemente por su pareja.
En ese entonces, los efectivos terminaron aprehendiendo al comerciante santafesino -que según trascendió es el propietario de una mueblería ubicada en avenida Freyre-, mientras que la mujer fue llevada hasta el hospital José María Cullen.
Allí la víctima fue asistida por un médico que constató las lesiones ocacionadas por su propia pareja y se elaboró un informe. Dicho examen fue analizado por el propio fiscal Apullán, quien luego formuló el delito para establecerle a B.P.M. y además ordenó que este permanezca detenido.
El lunes, en horas de la mañana, en Sala I de Tribunales, se realizó la audiencia de imputación y se desistió de solicitar la prisión preventiva al no existir riesgos procesales, como el del entorpecimiento probatorio o fuga.
Según se supo, la pareja llegó al barrio privado hace un año atrás, luego de que el hoy imputado compre la propiedad donde se dio el violento episodio.