Lunes 07 de Octubre de 2013
La Justicia santafesina condenó a mediados del mes pasado a 26 años de cárcel al esperancino Javier Noroña por el asesinato de su ex esposa Viviana Eberhardt y de Guillermo Munarriz, a quienes ultimó de varios disparos en la casa donde vivía su ex mujer y víctima. En las últimas horas se supo que el recluso está alojado en una celda VIP que comparte con el ex juez federal Víctor Hermes Brusa, condenado por delitos de lesa humanidad y el ex jefe de la Policía santafesina, Hugo Tognoli, investigado por sus vínculos con el narcotráfico provincial.
Tras el veredicto contra Noroña, las familias querellantes se mostraron conformes y todo hacía pensar que el caso policial más horrendo que se haya conocido en esa ciudad entraba en una fase de “silencio”, pero no fue así: la inesperada muerte del doctor Miguel Noroña, médico policial y padre del doble homicida, fallecido de un paro cardíaco en Perú cuando estaba de viaje de turismo, precipitó algunos sucesos que cambiaron el escenario y otra vez envolvieron al doble homicida en una fuerte polémica, según informó Edición Uno de Esperanza, en una pormenorizada y contundente crónica. Todas las fuentes informativas consultadas por ese medio esperancino coincidieron en señalar que la salida de Javier Noroña de la cárcel de Las Flores fue manejada con gran sigilo para evitar críticas.
A pesar del hermetismo con que actuaron, Edición UNO confirmó que Noroña estuvo en Esperanza el viernes último a la tarde, minutos después de la llegada del cuerpo de su padre proveniente de Perú.
El medio esperancino señala que la pregunta en la comunidad local, una vez que la noticia se conoció, era si Noroña contó con permiso para abandonar el penal. Se pudo confirmar desde el Servicio Penitenciario que existió una autorización expresa. Se supo después que una abogada santafesina presentó un escrito para conocer la respuesta oficial con la firma de los responsables del área.
Las dudas
Los interrogantes surgieron por las idas y vueltas en torno a este tema, ya que muchos negaban la posibilidad de que Noroña llegue a Esperanza para despedir a su padre y trascendió que familiares del detenido no querían que viaje allí para evitar comentarios desafortunados.
Existen otras dudas, porque desde hace mucho tiempo afirman que el autor de los dos crímenes posee privilegios en la cárcel de Las Flores. Básicamente, el de estar alojado en un lugar con “todas las comodidades”, señala Edición UNO de Esperanza. Desde el Servicio Penitenciario señalaron que la medida especial para con Noroña se debe a que por ser hijo de un policía (el médico fallecido tenía rango de comisario mayor) no podía ser enviado a una celda “común” y sostuvieron que no posee ventajas comparativas con el resto de los reclusos.
“Su situación es regular, cumple todos los requisitos”, aseveraron. Edición UNO pudo confirmar que Noroña se encuentra alojado en el sector de los “pastores evangelistas” y comparte espacio con Hugo Tognoli –ex jefe de la policía santafesina– y el ex juez Víctor Brusa.
Quiere estudiar
En el Servicio Penitenciario y en manos de la Justicia se encuentra el pedido de Javier Noroña para que lo trasladen a la Alcaidía de Rosario, porque quiere estudiar odontología, agrega el medio esperancino. Así planteadas las cosas, no sería aceptado el pedido debido a que no existe un aula virtual y es casi imposible destinar dinero y también infraestructura del área de seguridad varias horas al día para que pueda participar de las clases.