Martes 17 de Abril de 2012
Un joven de 18 años, con una herida de arma blanca en la mano, acudió al dispensario en barrio San José para ser atendido. Luego de recibir las curaciones por parte del médico del lugar, aprovechó la situación para robarle el celular.
Situaciones similares se han vivido en otro momento, pero los responsables del lugar piden ayuda y mayor seguridad, porque ya no se demuestra respeto por nada.
En diálogo con LT10, Pedro Ramírez Celaya, médico del dispensario de barrio San José, expresó que: "El paciente al cual estaba atendiendo me robó el celular de mi consultorio. Yo le curé la herida de arma blanca que tenía este sujeto, le recomendé que vuelva en 24 horas y antes de irse me manoteó el celular y salió corriendo. El problema no es mi celular sino que esto demuestra la vulnerabilidad que tenemos los trabajadores de la salud en los barrios. Este gobierno provincial, que pretende hacer de la atención primaria algo sagrado, no protege a los ejecutores de esta política”.
Además, agregó que: "Yo hace 27 años que trabajo en este dispensario. Yo vi nacer a este efector de salud. Uno pensaba que le hacíamos falta a la gente y esto nos protegía. Ahora, ya no les importa. A nadie le importa nuestra seguridad. Aquí hay que implementar una política de Estado de seguridad. Nosotros estamos en el corazón de un barrio altamente peligroso”.