Viernes 17 de Junio de 2022
Este jueves, cerca de las 20, y mientras el equipo de primera B del club Santa Rosa de Lima que se encontraba practicando para disputar su próximo partido en la Liga Santafesina de fútbol, una bala perdida ingresó al predio, ubicado en Mendoza y Lamadrid, en barrio Roma, e impactó en una de las piernas de un jugador identificado como Gonzalo Galván de 36 años.
Rápidamente el hombre fue trasladado en forma particular para ser atendido en el Hospital Cullen, donde le diagnosticaron una herida arma de fuego en su miembro inferior, en la zona del muslo izquierdo. Tras su atención el hombre fue dado de alta y se recupera en su vivienda.
Gonzalo Galván brindó su testimonio y contó: "Estábamos entrenando cuando comenzamos a sentir el silbido de las balas y dos o tres de ellas pegaron en las chapas. Fueron bastantes así que pensamos en irnos para los vestuarios, por las dudas, y fue cuando sentí que algo me pegó y levantó la pierna. Me toqué y sentí sangre y me di cuenta que me había entrado una bala en la parte de atrás del muslo. A la bala no la pudieron sacar, así que esperamos que esto no me traiga ninguna otra complicación"
"Gracias a Dios me pegó a mí que soy más grandote y no a los chicos que estaban entrenando antes, que eran los infantiles de entre nueve y 12 años, porque el día de hoy podríamos haber estado hablando de una tragedia", manifestó Gonzalo, quien se recupera en su casa.
Al ser consultado sobre si este tipo de episodios eran constantes afirmó: "Sí, pero nunca de esta manera, es decir con alguien herido por una bala que viene de afuera. Los tiros se sienten, hasta podemos hacer chistes, pero la realidad es que lo que pasó ayer fue otra cosa, fueron como 10 las detonaciones que escuchamos. Los vecinos dijeron que el tiroteo se produjo en inmediaciones de la plaza del barrio Santa Rosa de Lima y para llegar al club, tienen un trayecto de unos casi 300 metros quedando distintas casas y personas en el medio".
Por su parte Ana Leiva, integrante de la comisión directiva del club Deportivo Santa Rosa manifestó: "Todo sucedió en el momento en que las instalaciones tanto las inferiores como las chicas del fútbol femenino terminaban su práctica y comenzaba la del equipo de primera, cuando el club estaba lleno de gente".
Por otra parte remarcó: "Los compañeros del jugador herido sentían el silbido de los balazos que venían desde afuera. Además nosotros sentíamos los impactos de las balas en las chapas. No fue una sola, fue un tiroteo que sucedió en un terreno donde hay una obra abandonada, lugar que las banditas del barrio lo utilizan también como aguantadero y donde los tiroteos son moneda corriente".