Un suboficial que presta servicios en la Comisaría 32ª de la ciudad de Rosario fue detenido el martes e imputado el miércoles por "extorsión empleando intimidación". Tras ello, una jueza dispuso una prisión preventiva efectiva por el plazo de tres meses, mientras avanza la investigación, publicó Telefé.

Juan Pablo Q., de 35 años, fue denunciado días atrás por un joven que aseguró que el efectivo se presentó como personal de la Seccional 19ª y le solicitó 5.000 pesos a través de mensajes de WhatsApp y llamadas para no involucrarlo como autor de un robo a una casa de electrodomésticos de Rouillón al 3200, en un sumario que debía entregar a Fiscalía.

"Sé dónde vivís y dónde trabajás", fue uno de los mensajes que le envió. Otro, presentado como evidencia en la audiencia oral y pública, señalaba: "Mi jefe dijo que te sale cinco milanesas sacarte del sumario".

La víctima formuló la presentación judicial y así fue como la fiscal Karina Bartocci, de la Unidad Fiscal de Violencia y Corrupción Institucional (MPA), impulsó una pesquisa que derivó en una "entrega controlada". En ella, se pactó un encuentro que se dio en bulevar Seguí y Roullión.

Ahí, con billetes de $500 y $100 "marcados" y un procedimiento filmado por personal de Asuntos Internos, quedó detenido.

En la audiencia, realizada este miércoles, el imputado fue defendido por Luisa Cañavate, de la Defensa Pública. Al pedir la prisión preventiva sin plazo, Bartocci presentó como prueba los mensajes de WhatsApp y registros de llamadas, como así también la labor de Asuntos Internos.

La fiscal analizó además imágenes del robo al local, donde constató que ninguno de los involucrados era el denunciante.

Finalmente, la jueza María Melania Carrara dictó para el imputado la prisión preventiva en sede penitenciaria por 90 días.

Las imágenes del caso presentadas como prueba en la audiencia imputativa, fueron registradas por la dirección de Asuntos Internos para el MPA