Martes 04 de Julio de 2023
La celebración de un cumpleaños fue la excusa para reunir a una numerosa familia con integrantes radicados en San Jorge y San Martín de las Escobas y más allá de los motivos del festejo, una circunstancia no resuelta relacionada con la distribución de una herencia.
Este último punto, desencadenó una discusión que poco a poco fue elevando de tono, pasó a la agresión física y derivó incluso en amenazas con un arma de fuego.
Como consecuencia de las disputas, un hombre de 39 años -familiar de los siete hermanos que debían repartir la herencia- se descompensó, presentó un cuadro de convulsiones y minutos después falleció en el Samco local.
Según publica La Capital, todo lo ocurrido se desarrolló en un marco de extrema violencia y conmoción en la pequeña localidad de unos tres mil habitantes, quienes observaron cómo se alteraba la paz dominguera con la llegada de comisiones policiales de poblaciones vecinas y la Guardia de Infantería para contener la gresca familiar.
Según contaron algunos testigos, se cree que durante la celebración algunos integrantes de la familia habían tomado en exceso y eso llevó a discutir sobre los bienes que dejó el padre de siete hermanos, quien falleció recientemente. El tema central fue que el hombre habría dejado expresa su voluntad de beneficiar con los bienes sólo a cuatro de sus siete hijos.
Aproximadamente a las 18, aumentó la tensión y se formaron dos bandos que salieron a la calle a enfrentarse a golpes de puño. El alerta a la policía llegó a través del teléfono. Desde la comisaría enviaron entonces a personal para que evalúe la situación y se encontraron con dos grupos compuestos por mujeres y hombres que se discutían y se golpeaban. Los uniformados decidieron entonces pedir ayuda a las comisarías de la zona.
En un momento, uno de los protagonistas más efusivos cayó descompuesto al suelo. Pensaron que se trataba de un desmayo por la tensión del momento, pero poco después comenzó a convulsionar. Lo trasladaron al Samco donde los médicos intentaron reanimarlo, pero finalmente falleció.
Los dos bandos que peleaban fuera de la casa continuaron discutiendo frente al hospital y recién fueron disuadidos cuando llegaron las comitivas policiales de Cañada Rosquín y Sastre, a las que se sumó la Guardia de Infantería de la Unidad Regional XVIII. Según los vecinos las discusiones cesaron después de varios disparos al aire por parte de los policías.
Sin embargo, la gresca se reanudó cuando escucharon de boca de un efectivo policial que el hombre, que minutos antes había sido internado, estaba muerto. En ese momento la furia de ambos bandos se descargó contra el hospital y rompieron algunos vidrios hasta que fueron contenidos.
Allí, uno de los bandos abandonó el lugar y quedaron los familiares más cercanos del fallecido.
La policía dio intervención entonces al fiscal Diego Vigo, de la Unidad Fiscal Nº 5 de Rafaela, quien ordenó realizar la autopsia para certificar que la muerte obedezca a un infarto masivo, como indicó la médica policial que examinó el cuerpo y descartar otras posibles causas.
El expediente de la investigación se caratuló como lesiones en riña y amenazas calificadas.